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Seduciendo al Vampiro

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* Seduciendo al Vampiro. Desafío de Fuego Libro 1


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* Seduciendo al Vampiro. Desafío de Fuego Libro 3


* Seduciendo al Vampiro. Guerrera de Fuego Libro 4


* Seduciendo al Vampiro. Guerrera de Fuego Libro 5


* Seduciendo al Vampiro. Guerrera de Fuego Libro 6
Year:
2020
Language:
spanish
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1

Cocina práctica

Year:
1940
Language:
spanish
File:
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2

Colores en la oscuridad

Year:
2020
Language:
spanish
File:
EPUB, 569 KB
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Seduciendo al Vampiro.
Colección Especial De Vampiros En Español
(6 Libros En 1)

Mercedes Franco

Tabla de Contenidos
SEDUCIENDO AL VAMPIRO (LIBRO 1)
CAPÍTULO 1: EL LLAMADO DE LA SANGRE
CAPÍTULO 2: LA CHICA NUEVA
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CAPÍTULO 3: ASESINOS MILENARIOS
CAPÍTULO 4: EL CLUB DE LOS EXPLORADORES
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SEDUCIENDO AL VAMPIRO (LIBRO 2)
CAPÍTULO 5: UNA CHICA EN BUSCA DE PROBLEMAS
CAPÍTULO 6: SEAN BÁTHORY
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CAPÍTULO 8: LABIOS DE SANGRE
CAPÍTULO 9: FUEGO
CAPÍTULO 10: LA CACERÍA
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SEDUCIENDO AL VAMPIRO (LIBRO 3)
CAPÍTULO 11: TRAMPA PARA RATAS
CAPÍTULO 12: EL SECRETO TRAS LOS MUROS
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CAPÍTULO 13: ACCIONES IRREVERSIBLES
CAPÍTULO 14: FUEGO Y HIELO
CAPÍTULO 15: DEL OTRO LADO
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SEDUCIENDO AL VAMPIRO (LIBRO 4)
CAPÍTULO 1: ALON MAE
CAPÍTULO 2: EL GUERRERO
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CAPÍTULO 3:HECHA DE ACERO Y FUEGO
CAPÍTULO 5:SANGRE ESPESA, CORAZÓN TEMERARIO
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SEDUCIENDO AL VAMPIRO (LIBRO 5)
CAPÍTULO 6: VUELTA A NACER
CAPÍTULO 7: CON SABOR AMARGO
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CAPÍTULO 8: NORMA CAEN
CAPÍTULO 9: LA MARIPOSA DE FUEGO

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SEDUCIENDO AL VAMPIRO (LIBRO 6)
CAPÍTULO 10: CAZADORES Y CAZADOS
CAPÍTULO 12: LA DINASTÍA ROJA
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CAPÍTULO 13: COMO EL FUEGO
CAPÍTULO 14: SANGRE Y CENIZAS
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Seduciendo al Vampiro (Libro 1)
Desafío de Fuego.
Una Historia de Romance Paranormal
Saga Inmortales de Mercedes Franco

CAPÍTULO 1: El Llamado de la Sangre

Caminé hacia la ventana, dije adiós sin palabras a esa vida que tanto había soñado, casi
alcanzo mis sueños, pero el destino de una carsoniana nunca es fácil. Nuestra existencia está llena
de peligros, peleas y muertes. Era mi última vez en ese universo despreocupado y alegre.
Una verdadera lástima, me pegué contra el cristal mientras veía a un grupo de ; alegres
universitarios compartiendo y caminando despreocupadamente por la calle. Sentí envidia de ellos,
nadie en mi mundo lo hubiese entendido, pero en mi corazón y garganta comenzaba a formarse un
nudo que amenazaba con avanzar hacia mis conductos lagrimales.
Trabajaba como camarera en un restaurant, pero a pesar de mi humilde empleo me sentía feliz,
era una vida común, haciendo y hablando de cosas cotidianas. Tenía mi propio apartamento, salía
y trataba con gente normal, pero esa vida idílica había acabado de pronto sin yo quererlo.
Respiré profundo, después de todo no puedes luchar contra el destino. Era el momento de
regresar a mi realidad, me quedé un rato allí mirando hacia el vacío, las personas seguían pasando
en la calle y todos parecían tener una dirección, iban hacia algún lado, pero yo no experimentaba
eso, estaba atrapada. Creí que ya nada tendría sentido para mí de ahora en adelante.
Mi nombre es Christa Mae, nací y crecí en Carson, un país poco muy conocido, es más bien un
mundo alterno entre los humanos tangin y nosotros, los cazadores. Vivimos apartados
entrenándonos para cumplir con nuestra misión mientras los humanos viven sin saber lo que
sucede a su alrededor.
Debemos permanecer en el anonimato, así son las reglas. Por esa razón al salir de mi mundo,
tuve que cambiar mi nombre para no poner en evidencia mi verdadera identidad, lo cual puede ser
muy peligroso, sobre todo porque en el mundo tangin los vampiros pululan en todos lados. Sí,
donde menos sospeches podrías encontrarte con alguno de ellos.
Así es como deben ser las cosas cuando provienes de una familia de cazadores de vampiros,
puede que les sorprenda, pero en este mundo existen fenómenos que la mayoría ni siquiera
sospecha. Vivimos rodeados de seres sobrenaturales, sólo que los humanos tangin, como les
decimos a los que nacen fuera de Carson, no están autorizados para saberlo.
Tal vez por eso mis padres pusieron tanta oposición cuando al salir del Colegio Khaer Vinn

les pedí el año de permiso, esto es cuando un joven carsoniano al cumplir sus 18 años decide
incursionar en el mundo libremente como si fuera un tangin. Es una costumbre que a mi madre
principalmente, siempre la ha detestado, porque piensa que es indigno de uno de nuestra estirpe.
Sobre todo de alguno de sus hijos, en nuestra familia poseemos una larga línea genealógica de
cazadores poderosos, pero lamentablemente para mis padres yo no había heredado esos genes.
Talbot y Uri Mae, famosos cazadores, son lo que llamamos alfa, aquellos que han llegado a la
cúspide de nuestra estirpe, dudo que alguna vez llegue a ser como ellos, de hecho casi odio mi
mundo. Creo que ya se habrán dado cuenta, prácticamente cuando llegué a los 18, ejercí mi
derecho de permiso a la fuerza. En un principio mi plan era solamente disfrutar de mi año, pero
luego comencé a crear una idea en mi mente de cómo huiría para siempre del mundo carsoniano.
Aunque en el fondo sabía que eso era difícil, no quería desprenderme de la ilusión que así sería.
Siempre fui la oveja negra de la familia, era una beta, es decir, los que estaban condenados a
ser siempre segundos. Pero estaba contento con eso porque no quería resaltar ni aparecer en
ningún acto o ritual de nuestra comunidad.
Mi hermano Alon Mae era la estrella de la familia, lo consideraban una especie de héroe de
nuestro país, e incluso, entre las personas que como espías conocían el secreto. Las chicas se
morían por él, era un rubio alto, guapo, de inmensos ojos azules como el cielo, gesto tierno y
soñador. Pero nada más lejos de la realidad, era un hombre fiero, con un carácter fuerte y
temerario.
Fue famoso por haber asesinado a algunos de los vampiros más fieros de la dinastía dorada y
roja. Tenía agallas, mientras yo era todo lo contrario, definitivamente era una chica más bien
retraída, era lo último que definirías como una cazadora, me gustaba pasarme el día leyendo
libros y mirando la naturaleza.
Al irme al mundo tangin, mi hermano me había reclamado mi mala decisión, habíamos
peleado duramente, me llamó negligente, alguien que sólo pensaba en sí misma, ese era el último
recuerdo que conservaba de él. Cuando este cumplió los 18 años, jamás pensó en el año de retiro
porque entendía exactamente lo que deseaba en la vida, él era un chico aguerrido, sabía lo que
quería y lo lograba con fuerza.
Existía una especie de creencia tácita en nuestro mundo, aquellos jóvenes que tomaban el año
libre nunca llegarían a ser buenos cazadores, porque no sabían lo que querían en la vida. Un
carsoniano debía estar decidido a defender no sólo a su país, sino al mundo entero y en mi caso
tenía todo en contra porque mis padres también pensaban igual.
Ya saben cómo es ese tipo de familia competitiva, donde todos son líderes y tú pareces ser la

única que no muestra empeño en tomar la herencia que otros han creado para ti. ¡La vergüenza de
la familia! Así me llamaron, pero aquí estaba y en el fondo seguía cultivando la ilusión de seguir
fingiendo que era una tangin. Mientras estaba en el mundo tangin, traté de olvidarme de quién era
realmente, y al parecer estaba teniendo éxito. Bueno por lo menos hasta el momento que recibí la
llamada de mi madre que le dio un giro a mi vida para siempre.

-

Hola.
Hola hija, me dijo con voz afectada.
Mamá, ¿qué haces llamándome aquí?, sabes que no puedes.
Esto es algo importante, me dijo con voz solemne.
¿Qué pasó?
No puedo explicarte por aquí, tienes que venir.
¿A Carson? Olvídalo, estoy en mi año de permiso, lo sabes.
Esto es algo urgente, creo que debes olvidarte de todo eso.
Pero, ¿por qué?, no es justo, estoy empezando, aquí ya he hecho amigos y…
Deja las tonterías, necesito que vengas ¡ya!
¡No iré!
Es tu hermano.
¿Qué le pasó a Alon? ¿Qué ha pasado madre? Dije sintiendo un dolor en el pecho.
Casper Olaffson mató a tu hermano, necesito que vengas.
¡Rayos! Fue lo único que acerté a decir mientras todo comenzó a dar vueltas a mi
alrededor.

Frente al féretro me sentía realmente culpable, nada tenía sentido, él era uno de esos chicos
llenos de vida, el último que podrías pensar como un simple mortal con debilidades, aunque
sonara ridículo, pues a diferencia de los vampiros, nosotros éramos humanos de carne y hueso.
Asesinado por Casper, el rey de la dinastía dorada, nadie podía acceder tan alto, incluso se
consideraba un honor que un guerrero cazador llegara a disputar con un vampiro de tan alta
jerarquía.
Observé su cuerpo inerte y no lo podía creer, había casi alcanzado la gloria y ahora estaba
aquí otra vez, en este mundo que tanto detestaba. Pero a su vez me sentía culpable por haberme
ido, ahora debía dejar atrás ese sueño porque mi hermano ya no existía y ahora me gustara o no,
debía asumir su lugar alfa en la familia.
No existía nadie que me cubriera las espaldas, respiré profundo, se veía hermoso, rubio, alto,

con gesto decidido, parecía casi como si estuviera dormido, era de esas personas que moría con
honores, tenía puesta su banda de color violeta que indicaba el rango más alto, a su edad resultaba
uno de los más grandes honores. Alrededor del recinto, las llamas encendidas mostraban su
investidura, era uno de los cazadores más importantes, y yo, pese a ser su hermana, era una más
del montón.
Todos en el lugar me veían con malos ojos, era una especie de desertora que había
abandonado a su familia en momentos importantes. Sentía el estigma de ser una chica beta, sí,
aquellos que no sabían lo que querían en la vida y despreciaban las estrictas normas del mundo de
los cazadores.
-

Es hora Christa.
Espera, un momento mamá.
No, es hora, sabes que el ritual debe ser así.
Bien, dije respirando profundo para cobrar ánimo.

Al asumir el lugar alfa de la familia tenías que hacer un juramento ante toda la comunidad.
Pero si tu hermano o hermana alfa moría, entonces debías hacerlo de la peor forma posible, ante
su ataúd, nombrando al asesino que lo había matado. Temblaba, jurar contra Casper Olaffson no
era cualquier cosa, caminaba hacia el altar casi con las piernas desmayadas.
-

-

Bien, dijo mi padre, todos saben que nuestro hijo fue ajusticiado por el asesino inmortal
Casper Olaffson, como cazadores herederos de la dinastía de Norma Caen, debemos creer
que algún día acabaremos con esa plaga que ha asolado nuestra tierra.
¡Así sea!, repitieron los demás.
Es hora de que nuestra hija ocupe el sitial que su hermano ha dejado, nuestra heredera
Christa de ahora en adelante deberá asumir sus obligaciones como alfa, lo cual incluye
formarse en la academia como una verdadera cazadora.

Cuando mi padre pronunció estas palabras pude ver cómo todos se miraban dubitativos, sin
dudas que era una especie de oveja negra en ese lugar. ¿Quién podría creer que la hija fugada de
los cazadores pudiera matar a uno de los vampiros más poderoso de la tierra? Resultaba incluso
risible el pensarlo.
-

Hija, es tu turno, dijo mirándome con ojos severos.
Bien, dije aclarándome la garganta.
Continúa, dijo él.
Juro ante el cuerpo de mi hermano que cumpliré la venganza, acabaré con Casper
Olaffson, aunque me cueste la vida, y si no que la maldición de los cazadores caiga sobre

mí.
-

¡Así sea!, repitieron todos.

Sentía una pasma salitrosa en mi boca, la sensación de mi lengua dormida prosiguió horas
después de la proclama, y casi debía mordérmela para darme cuenta que al igual que mi hermano
no estaba muerta también. Me recosté en mi cama y tenía el cuerpo enteramente frío, a pesar de
que era temporada de primavera en Carson. Tomé mi manta favorita, esa que había sido mi
compañera de sueños, en la cual había pasado tantas noches deseando tener una vida tangin, y la
apreté con fuerza contra mí. En ese instante al fin las lágrimas comenzaron a rodar por mis
mejillas. Lloré, después de tanto tiempo, lloré toda la noche.

CAPÍTULO 2: La Chica Nueva

Habían pasado varios siglos desde que la Academia Norman Caen abrió sus puertas, allí los
cazadores de vampiros aprendían el arte de matar correctamente a las odiosas criaturas
inmortales. Algunos decían que fue fundada por la propia Norman, mientras otros comentaban que
Van Helsing lo hizo. Para mí daba lo mismo, siempre detesté las historias de los cazadores, todo
ese mundo parecía tan lejano para mí, pero ahora las cosas serían diferentes.
Antes de eso, los cazadores aprendían con maestros para convertirse en sus aprendices, esto
comenzó a ocurrir desde la antigüedad cuando los primeros vampiros comenzaron a tener contacto
con los hombres. No sabía hasta ese momento de dónde habían salido esas criaturas, pero lo que
sí estaba al corriente era que no quería tener ningún contacto con ellas, no deseaba cazarlas, ni
conocerlas, quería olvidarme de todo, pero desafortunadamente para mí eso no sucedería.
Ahora me encontraba frente a frente con lo que más había temido, era un edificio enorme, no
estaba hecho de ladrillos rojos, ni tenía aspecto medieval, lamento decepcionarlos. Al contrario,
era un edifico moderno, de formas rectangulares, con un estilo minimalista de cristales
panorámicos. Así que el aspecto lúgubre no era una de las variables que me hacían odiar ese
lugar.
Caminé dubitativa hacia la entrada, mientras sentía los ojos de todos sobre mí y no de manera
muy amable precisamente. Algunas que otras miradas eran de lástima, la pobre chica cuyo
hermano había sido asesinado, pero otros sólo me veían como una especie de fenómeno que
quería ser una vulgar tangin, era sencillamente una especie de abominación.
Los jardines ese año habían sido cambiados, los nuevos parecían aportarle un look más
colorido a la academia. La nueva directora Cora Tornen era una mujer de mundo, moderna, que se
enorgullecía de traer novedades, así que se había empeñado en darle un aspecto más tangin a la
academia, porque según ella, eso motivaría a los jóvenes cazadores.
Así fue como la Academia Norman ahora lucía más vivaz, al entrar pude observar la nueva
pantalla LED donde se podían oír las noticias de lo que estaba pasando en el mundo en materia de
cacerías, y las novedades que estarían en boga para los más experimentados y amateurs cazadores.
En ella también repasaron la lista que ya conocíamos, las 10 maneras de cómo no matar a un

vampiro. Resultaba casi divertido para mí, mis padres me habían mencionado sin cesar esas
advertencias desde que tenía uso de razón.
-

-

-

Bienvenida joven Christa Mae, dijo la pantalla cuando me acerqué para mirar.
Eh… ¡qué locura!, dije entornando los ojos, todo parecía estar diseñado para que la
escuela fuese más atractiva y el éxodo de cazadores se redujera, ya que los jóvenes que
pedían el año de permiso aumentaban y cada vez regresaban menos, yo pude haber sido
una de ellos, sino fuera por el asesinato de mi hermano, eso fue lo que pensé en ese
instante.
Bienvenidos jóvenes aprendices de cazadores, no crean lo que dicen los mitos, no se
guíen por los mitos, existe una sola manera de matar a un vampiro, pero las fórmulas
populares no funcionan. Si no lo sabes, aquí te las enumeramos:
1. No puedes matarlos con luz solar.
2. Tampoco atravesando su corazón con una estaca.
3. No puedes matarlos desmembrando sus cuerpos.
4. Resulta inútil cortarles la cabeza.
5. Es absurdo creer que puedes deshacerte de ellos quemándolos.
6. Nunca pienses en encerrarlos por la eternidad en un ataúd.
7. El agua bendita no funciona.
8. No hay conjuros místicos que valgan.
9. No puedes inducirlos.
10.
Nunca los volverás buenos, por eso la compasión no sirve.
Suficiente de esto, dije apartándome de la ridícula pantalla.

Suspiré, era mi primera semana en el campus, ya me había perdido de varios eventos debido a
mi luto. Me dirigí a la oficina de recepción donde una chica de cabello rubio y perfectamente
arreglado me miró sonriente.
-

Hola Christa, te estaba esperando, llegaste tarde para la recepción de bienvenida, pero
toma, me dijo mientras me pasaba una especie de Tablet.
Aquí tienes toda la información que necesitas en el año, incluyendo horarios, aulas,
actividades, todo está aquí, programado día a día.
¡Vaya!, dije asombrada, a esto se le llamaba controlar con clase.
¿Perdón?
Nada, gracias.
¡Buenas noticias! Si revisas tu calendario virtual, verás que hoy es un día festivo en la

academia, es la celebración de la primera caza, así que puedes ir a los jardines a
compartir con los chicos.
-

¡Oh genial!, dije sarcásticamente.

La primera caza era lo último que deseaba celebrar, por supuesto que ahora no saben lo que es
eso, pero es un festival que se celebra en primavera, ese día dicen las tradiciones que en Carson
los primeros cazadores lograron sacar a los vampiros invasores del lugar. Cada año se hacía una
celebración ritual con una hoguera y se le consideraba un día de asueto.
Los chicos estaban vestidos con su ropa informal, pero informal en Carson no significa con
poco estilo, aquí la moda y la importancia de verse bien es trascendental. El color favorito es el
negro, ya que te ayuda a pasar desapercibido con los vampiros, pero en la celebración de ese día
se permitían colores más vivos.
Así que antes de salir a los jardines, aproveché para ir a mis habitaciones las cuales, de
acuerdo a mi Tablet, estaban en el piso 20 de la institución.
-

Bienvenida Señorita Mae, me dijo una alegre mujer, delgada como un alfiler, soy la
asistente de piso, si necesita cualquier cosa me la puede pedir ¿de acuerdo?
De acuerdo.
Venga por aquí, su habitación está lista.
No es necesario, aquí dice que es la 20-12.
Sí, pero déjeme ayudarla a instalarse, es un honor tener a la hija de dos grandes
cazadores como Talbot y Uri Mae.
Gracias señorita…
Armand, Lesli Armand.
Bien señorita Leslie, gracias por toda su ayuda, le dije más con ganas de sacármela de
encima que con agradecimiento.

Me coloqué una camiseta de color rosa y unos jeans con zapatillas brillantes, un look un tanto
suave para los gustos de la academia, pero siempre me gustó vestirme y comportarme de acuerdo
a mis impulsos, y no en función a los estándares de otros. Así salí a recorrer el ambiente exterior,
el cual era por cierto inmensamente grande.
Caminé hacia el jardín, definitivamente la apariencia de la academia era alegre, pese a que
nuestros aprendizajes fuesen bastante oscuros. Cerré los ojos y respiré profundo, comencé a
caminar hacia donde estaban los diferentes grupos de chicos sin fijar mi vista en ninguno en
particular.
Traté de mantenerme apartada y no hablar con nadie, quería estar sola y no tener que dar

explicaciones indeseables. Debía admitir que el lugar estaba de lujo, incluso poseía una playa
artificial, donde algunos chicos se divertían fingiendo que surfeaban. Cerca de la misma, algunas
chicas en pequeños trajes de baño mostraban sus perfectas formas, adiviné que eran las más
populares porque todos pululaban alrededor de ellas, mientras fingían tomar bebidas o parecían
disfrutar de lo lindo en el agua.
-

-

¡Vaya! Exclamé, comparando el panorama con las ideas que me había hecho acerca de la
academia, tenía que admitir que mis imágenes habían sido un tanto negativas, estos chicos
realmente parecían divertirse, pero prefería esperar un poco antes de levantar mi barrera
de “esto apesta”.
Hola, se me acercó un joven de aspecto enérgico y rozagante, rubio como el sol y de
grandes ojos azules.
Hola, le dije tratando de parecer afable, aunque no estaba acostumbrada a tratar así a las
personas.
Y bien… viniste a la fiesta de cacería, pensé que no ibas a venir.
¿Te conozco? Le preguntó extrañada.
Sí, bueno, te vi cuando entraste. Eres Christa, la hermana de Alon ¿cierto? Sus profundos
ojos azules brillaban intensamente.
¡Genial! Le dije tratando de evadirlo e irme hacia otro lugar.
Oye, espera, no es lo que crees, no te voy a preguntar nada de nada, no me interesa saber
lo que pasó, sólo quiero hablarte.
¿Qué quieres?, le dije mirándolo directamente a los ojos.
Tu hermano era un buen amigo, se portó bien conmigo cuando era un chico nuevo.
Ajá.
Bien, quiero ofrecerte mi amistad, es todo.
Bien por ti, le dije secamente.
Vaya, eres muy simpática.
Así es.
Qué bueno que decidiste honrarnos con tu presencia jajajaja.
¿A qué te refieres?
Muchos aquí se preguntaban si vendrías o te quedarías luego del año de permiso.
No completé el año de permiso.
Lo sé.
Me alegra que estés aquí, me dijo con una amplia y al parecer sincera sonrisa.
La verdad, prefiero pasar desapercibida, así que no hagas muchos aspavientos por mi
deseada presencia.

-

-

Ese cabello tuyo, jamás pasaría desapercibido, es… bonito.
¿Mi cabello? Dije mirándolo con gesto extrañado.
Sí, tienes un color muy curioso, muy vivo, resaltas entre la multitud, no eres como la
mayoría aquí, eres… poco común diría yo.
Genial, me dije molesta, era lo menos que deseaba, si no fuese porque me gustaba ese
color lo habría teñido para pasar desapercibida.
Nunca había visto un cabello rojizo tan lindo.
Sí, ya lo dijiste.
Jajajaja, sí que eres simpática.
Gracias, le dije al guapo interlocutor, era un chico de unos 19 años, alto y bien parecido,
era de esos que podrías tildar de atractivos, pero que resultaba por alguna razón
inexplicablemente simpático, no como la mayoría de los chicos lindos que tenían ínfulas de
grandeza.
¿Cómo te llamas?, le pregunté por cortesía.
Soy Landon, Landon Porter.
Bueno Landon, fue un placer conocerte, le dije tratando de poner fin a la conversación.
Espera, ven, quería invitarte a nuestra manta.
¿Manta?
Sí, es un día de picnic, tenemos allá arriba una zona de césped, está más alta que aquí y
se puede ver el paisaje, es espectacular, te va a gustar, ven con nosotros.
¿Con ustedes?
Sí, mis amigos y yo, quiero presentártelos, te van a caer bien, no son tan estirados como
estos chicos que ves cerca de la playa, piscina o lo que sea.
Mmm, bien como digas, le dijo siguiéndolo.

Caminé sin quererlo junto a él, solamente por cortesía y porque me había hablado bien de mi
hermano. Anduvimos por un trecho en el cual abundaban cipreses y otras especies de árboles que
generaban una agradable sombra. Debajo grupos de chicos efectivamente habían colocado mantas
como si se tratara de un picnic, al parecer era una costumbre típica de la primera cacería.
Tenía razón, la vista era maravillosa, sentí una emoción genuina por primera vez luego de
haber vuelto de mi permiso. Era un placer sencillo y lo estaba disfrutando, llegamos hasta una
zona donde tres chicos yacían sobre una manta de color rojo, en la misma había todo tipo de
comidas y algunas bebidas.
-

¡Hey chicos! Miren a quién traje conmigo.
Hola chica, me dijo una joven de cabello negro y exageradamente largo, que usaba unas

enormes gafas de corrección.
-

-

-

Hola, ¿cómo están todos?, les dije tratando de parecer simpática.
Es Firme jajajaja, dijo otro de cabello rizado y castaño, que tenía el rostro lleno de
pecas.
¿Fire?
Sí, Fire, es que tu cabello es muy curioso, no te ofendas, es raro, bueno poco común.
Además, aquí todos tenemos apodos y decidimos ponerte ese a ti.
Supongo que la sutileza aquí no es una opción, dije.
Me cae bien la chica, tiene garras, dijo otra que estaba recostada en la manta y que tenía
los brazos tatuados de color negro. No te preguntaré cómo te llamas porque todos aquí
sabemos quién eres Christa Mae, la hermana escapada de Alon Mae.
Bien, me trajeron aquí para burlarse, genial, dije dándome la vuelta.
¡Hey no! Espera, tranquila, me dijo Landon, no es eso, sólo queremos conocerte, vamos,
siéntate. Ella es Alexa, pero le decimos ALX, y como ya te diste cuenta, tiene la sutileza de
un tiburón hambriento.
Así es, bienvenida a nuestra manta, dijo ella al parecer con orgullo.
Hola, yo soy Tabitha, me dijo la chica de cabello negro, pero todos me dicen Tab.
Yo soy Ibrahim, pero en los bajos fondos me conocen como J.
¿J? Le dije extrañada.
Sí, soy judío, por eso me dicen así.
Ah ok, entiendo.

Todos parecían una banda de maleantes, tenían un porte rebelde y a diferencia de los chicos
festivos vestían enteramente de negro, yo parecía una pequeña colegiala al lado de ellos. Me
sentía estúpida con mis zapatos rosados llenos de escarcha.
-

-

Lindos zapatos… me dijo Ibrahim conteniendo la risa.
Gracias, le respondí a secas.
Y ustedes ¿qué estudian?, les pregunté, tratando de parecer muy segura de mí misma,
aunque en el fondo me sentía nerviosa.
Pues, aquí hay de todo, me respondió Landon, yo estudio artes marciales y otros tipos de
lucha, nuestra querida amiga aquí, dijo señalando a la chica de cabello oscuro es una
diseñadora genial, así que estudia en la sección de camuflajes, debes ver lo que hace, es
fantástico, te hace mimetizarte con el ambiente.
¡Magnífico!
¿Y esta otra?
¡Hey!, le dijo la chica tatuada, no soy ninguna otra.

-

Esta es una estudiante de informática, bueno, esa es su apariencia al menos. De noche es
una poderosa hackers, ¿sabes a lo que me refiero?

-

¡Idiota! Le dijo la chica con aspecto serio, es un estúpido Christa, tengo un nombre. No
soy ninguna otra.
Así que eres toda una hackers, ¡guao!, nunca había conocido una.
Jajajaja, sí, es como entrar en las redes y descubrir el secreto que esta sociedad nos
quiere ocultar, y te aseguro que hay muchos.
Creo que ya vi esa película, le respondí.
Jajajaja, eso estuvo bueno, dijo Ibrahim.
Mucho gusto, eres cool chica.
Ahora que nos conocemos ¿qué estudias Christa?
Historia.
¡Oh guao!, ¿qué se hace con eso?
Más cosas de las que imaginas J, dije con acento sarcástico, mientas los demás reían al
vernos reñir.

-

-

Ibrahim… aquí puedes decirme Ibrahim.
Ibrahim… lindo nombre, dije en tono de burla.
Me gusta, nos la quedamos, le dijo Alexa a Landon.
¿Tu cabello es natural?, le pregunté a Tabitha. Disculpa, es que es tan largo.
¿Por qué todos están obsesionados con mi cabello? Sí, es largo, ¿por qué a todos les
extraña?
Es lindo, es todo.
No se lo quiere cortar, pero cuando comience con el profesor Taén deberá recogerlo o él
mismo se lo cortará, ya sabes lo que dicen de pelear así contra un vampiro, es una especie
de suicidio.
¿Por qué?
No debes darle ninguna arma al enemigo.
Entiendo.
¿Quieres una cerveza?
¿Cerveza? Dije asombrada de que alguien me ofreciera una, se suponía que estaban
prohibidas en ese lugar.
Sí, cerveza, esa bebida fermentada, fría, rica, espumosa. Jajaja ¿qué?, ¿acaso nunca has
tomado una?
Sí, claro que sí, mentí.

Tenía completamente prohibido tomar ese tipo de bebidas, mi familia no podía beber licores,

era parte del ritual que se hacía cuando comenzabas en la logia de cazadores. Pero jamás
admitiría delante de estos chicos que no era una más del montón, quería experimentarlo todo, y
beber cerveza no sería la excepción.
-

-

Está rica.
Sí, está rica, jajajajaja, nunca has probado una ¿verdad? No te preocupes, desde aquí
cualquiera diría que es un simple refresco, nadie tiene por qué enterarse que tomamos
licor.
¿Quieres? Me dijo Alexa pasándome una especie de cigarro.
¿Qué es?
Jajajaja, pregunta ¿qué es?, dijeron riendo eufóricos.
Te va a gustar, puedes ver muchos colores con uno de estos, te aseguro que te divertirás,
tienes cara de que necesitas un poco de diversión.
Eso creo, dije dubitativa mirando el extraño producto, cuyo oler penetrante casi me hacía
marearme.
Eso amiga, así, me dijo Alexa, parece que alguien necesita diversión por aquí.

La verdad no tengo muy claro lo que pasó después, lo cierto es que además de la diversión,
me pasé gran parte de la noche vomitando en un baño. Escuché risas en mi memoria y rostros
extraños, ligados a su vez con los cuentos macabros de mis padres y los relatos aventureros de mi
hermano Alon.
-

¡Hey! Al fin despiertas, dijo mi compañera de habitación.
¿Qué?
Tenemos clases a las 9 y media, ya vamos tarde.
¡Maldición!, me olvidé por completo de eso.
Es mejor que te vistas rápido, el profesor Ariten es un poco quisquilloso.
¡Rayos!, ¿por qué no me llamaste antes?
Traté, pero estabas como muerta.
Bien, salté de la cama y me tiré de cabeza en la ducha.
Nos vemos en el salón de clases.
Está bien, le dije sin mucho ánimo, lo menos que deseaba era enfrentarme a un profesor
arbitrario ese día.

Caminé por el pasillo repitiéndome que esto era lo correcto, aprender el arte de matar
vampiros, representaba ahora la próxima generación para mi familia, yo sería la alfa de ahora en
adelante, una chica de 18 años carsoniana debería ser una cazadora, así es como funcionaba todo.
Además, había conocido a un grupo interesante, no tenía de qué quejarme todavía, después de

todo, disfruté de una noche de juerga, pero ahora debía pagar el precio por ello.
-

Señorita Mae, ¡qué bueno nos hace el honor de acompañarnos!, fueron las palabras

-

introductorias del profesor cuando entré.
Gracias, le dije mientras todos mis compañeros reían a carcajadas al ver el desparpajo
con el que le había contestado.

-

-

-

Señorita, esto no es una broma, llegue temprano, que sea la última vez ¿entendido? Una
aprendiz de cazadora debe atender a estos principios, ¿espera ser como su hermano algún
día con esa actitud?
Sí, señor, dije.
¿Entendido?
Sí, le dije bajando la cara. Si había algo que detestaba era que me compararan con mi
hermano, yo era una persona distinta a él, todos siempre querían relacionarme con lo que
había logrado. Incluso, hasta para su muerte había tenía estilo, asesinado por un rey
vampírico, ¿quién podía superar eso?
Muy bien, siéntese.
Gracias.

Me senté al lado de un chico que escribía formas en su cuaderno, especies de espirales
compulsivos que iba creando en los alrededores de las páginas, como una triste manera de
adornar los apuntes y hacer menos tediosa la clase de historia vampírica. Parecía muy
concentrado, sentí que en cualquier minuto el profesor la iba a emprender con él. Entonces, me fijé
que esos espirales y formas se parecían mucho a los que Alexa tenía tatuados en el brazo. Quise
preguntarle, pero no deseaba meterme en más líos con el profesor, además, el chico no parecía
muy comunicativo.
Las palabras salían a borbotones de su boca, pero ese día no estaba para prestar atención,
además del terrible dolor de cabeza, también pensaba en todo lo que había dejado atrás, esa vida
de ensueño que tuve entre los humanos tangin y que ahora había perdido. ¿Por qué tenía que hacer
exactamente lo que Alon hacía? Clases de historia, ¡qué aburrido!, quería ser como Landon y
tomar lecciones de pelea, así se podía matar a un vampiro de verdad, como un verdadero y
aguerrido cazador.
-

Señorita Mae, ¿está escuchándome?
Sí, profesor.
Entonces, ¿sabe la respuesta a la pregunta?
La respuesta es… Eh…
Bien, veo que hemos comenzado con mal pie, ¿le parece que la historia vampírica es

-

-

aburrida?
No sé profesor, no digo que sea aburrida, pero de qué sirve eso al matar a las criaturas,
creo que pelear es más efectivo.
Así que quiere ser una guerrera sin conocer a su objetivo, no ha entendido la razón de la
academia señorita, ¿no ha leído la lista 10? No sirve de nada los movimientos si no hay
una táctica detrás de ellos, y si no conoce a su objetivo ¿cómo puede idearla?
Tal vez podríamos matarlos trayéndolos a estas clases, seguro se morirían de
aburrimiento.
Jajajaja, se escuchó el coro de risas de los demás estudiantes.
Silencio, deje de faltarle el respeto a esta clase, ahora vaya con la directora y dígale que
el motivo es que la considero indigna de este debate, y de muchas cosas más, me dijo con
los ojos inyectados por la rabia.

Salí de allí molesta, pero a su vez con la sensación de quitarme un peso de encima, sentía
mucha rabia en mi interior acaso estabas en un maldito colegio para que mandaran a hablar con la
directora, eso jamás habría pasado en una universidad tangin. Aunque sabía que era injusto tratar
al profesor de esa manera, necesitaba descargar la frustración de todos los eventos a los cuales
me había visto sometida últimamente. Subí hasta las oficinas y allí me senté en una silla que
parecía el banquillo de los acusados.
-

Pase adelante señorita Mae, me dijo una mujer elegante de cabello recogido, en un
momento la van a atender.

Caminé hacia la oficina con la sensación de ir al matadero, no sabía lo que me esperaba allí
dentro, pero sin duda el profesor tenía razón, había comenzado con el pie equivocado. Me senté en
la silla que me indicó la mujer frente a un maravilloso escritorio en caoba profusamente decorado.
Estuve un rato jugando con mis pies, mientras esperaba que la mujer me atendiera. Sentí que
alguien se aproximaba y no me atrevía a voltear por el malestar de recibir otra reprimenda como
la que me acababa de dar el profesor Ariten.
-

Bien, bien, Christa Mae, lindo cabello, me dijo con una sonrisa al ver mis rizos de
intenso color rojizo.
Gracias.
Este año rompiste el récord, felicitaciones, expuso mientras revisaba en una Tablet donde
suponía estaba mi expediente.
Eh…
Sabes, esto es un recinto superior, no un colegio, creo que el profesor te mandó aquí

porque no supo qué más hacer, aunque se espera que en un lugar como este se respeten
ciertas normas. Eres una jovencita inteligente y ya tienes 18, así que te trataré como una
-

-

-

-

-

adulta.
Gracias.
Claro, eso si te comportas como una ¿ok?
Ok.
¿Crees que sabotear la clase del profesor Ariten es algo digno de un adulto como tú?
Eh… no estaba…
Yo pienso que no, entiendo toda la frustración que debes sentir, tu hermano acaba de
fallecer, estabas en tu año de permiso y tu familia te obliga a regresar.
Nadie me obligó a regresar.
Vamos, conmigo no tienes que fingir, se nota que estás molesta de estar aquí, no voy a
juzgarte, no me importa si no quieres ser cazadora, si te obligan a serlo, pero créeme que
todo es cuestión de enfoque.
¿A qué se refiere?, dije recostándome en el respaldar del mullido asiento.
Me refiero a que el ambiente lo haces tú, si te proyectas negativamente todo puede
volverse negativo, pero si lo haces de una manera más positiva, todo puede cambiar.
Sabes, la vida es un conjunto de posibilidades, y tú Christa tienes mucho potencial, muchas
posibilidades, puedes escribir tu propia historia.
Eso quisiera, pero debo siempre seguir la de otros…
La de tu hermano, te refieres.
No quiero hablar de mi hermano.
No tienes que seguir la historia de otros, puedes hacer la tuya propia, sé que podrás
encontrar el camino, eres una chica con muchas capacidades, y también eres lista.
Como ¿cuáles capacidades?
Bueno, sin duda tienes buen humor, la verdad cuando escuché lo que dijiste al señor
Ariten también me causó mucha risa.
¿En serio?
Sí, aquí entre nosotras, sus clases son realmente aburridas. Sabes, yo estuve en ellas y lo
que dices es cierto. Pero si se lo dices a alguien, diré que nunca tuve esa conversación, me
dijo guiñándome el ojo.
Ah… entiendo, es esta su manera de tener un acercamiento conmigo, bromear y seguirme
el juego para crear una especie de empatía superficial y que crea que me comprende
porque usted también tuvo 18 y todo eso.
Algo así.
¿Lo admite?

-

¿Por qué no habría de hacerlo?, ese es mi trabajo.
Jajajaja, bien, bien,

-

Aprovecha tu tiempo. Sabes, igual debes estudiar técnicas de luchas, puedes hacerlo, hay
cursos de tiempo libre, puedes tomarlos, pero el señor Ariten tiene razón también, si no
conoces la historia de tu objetivo no podrás cazarlo eficientemente ¿entiendes? Cada
asignatura tiene un sentido, no debemos saltar pasos, ahora, te mandaré algunos cursos a tu
Tablet, podrás escoger los que quieras.
Gracias, le dije sin saber qué más agregar.
¿Quieres decirme alguna otra cosa?
¿Usted estudió historia con Ariten?
Sí, cuando la historia antigua era moderna.
¡Ja!, eso fue un mal chiste ¿no?
Así es.
Gracias por todo, le dije.
Ok, espero no tenerte otra vez por aquí, la verdad detesto regañar a personas adultas, no

-

es mi fuerte, no me gusta, si quisiera andar regañando chicos estaría en el Colegio Khaer
Vinn.
Entiendo.
Bien, ya puedes retirarte.
Ok, gracias, le dije dándole la mano.

Salí un tanto confundida, pensé que esta mujer me diría la vergüenza que era para mi familia, y
todo eso, pero al contrario y por primera vez en mucho tiempo, me sentí comprendida. Supongo
que era una de sus tácticas, pero al parecer daban resultado.
-

Hola.
¿Cómo estás Alexa?
Bien, esta noche hay una reunión en el apartamento de Landon ¿te anotas?
¿Apartamento?
Sí, ¿qué te parece? El maldito tiene un apartamento para él solo, así es la vida, sus padres
son inmensamente ricos, así que puede darse la gran vida Christa.
La diferencia de nosotros que tenemos que conformarnos con este campus.
Vaya…
Sí, su familia es asquerosamente rica.
Ok, ¿a qué hora nos vemos?
A las 8:00 p.m., está bien.
Ok, ¿dónde queda?

-

Es aquí dentro, pero en el ala este, ya sabes, donde están los chicos cool.
¿Chicos cool? Jajaja.

-

Bien, entonces, nos vemos, dijo alejándose por el pasillo.

Había fracasado como estudiante, pero por lo menos estaba teniendo buenas relaciones con
mis compañeros. Iba sonriendo cuando me tropecé con Landon, a quien le despertaba algo más
que una amistad por su forma de mirarme.
-

¡Vaya Christa! ¡Qué suerte encontrarte por aquí!
Eh… sí, realmente, considerando que el piso de guerreros queda cuatro niveles abajo.
Sí, cierto, jajajaja.
¿Cómo has estado?
Muy bien. Alexa me dijo de la reunión.
Ah ok, ¡genial!, entonces ya sabes, hoy a las 8:00. Lleva una ropa adecuada.
¿A qué te refieres?
Nada de color rosa, me dijo sonriendo.

-

Entiendo, nada de rosa, le dije colocando mi mano como si hiciera un juramento.
Nos vemos, me dijo, pero no se movía de donde estaba.
Ok, yo voy… por allá.
Yo por aquí.
Bien.

Luego de caminar un largo trecho, London todavía me estaba mirando, así que sonreí tratando
de simular mi turbación. Él era ese tipo de chico que te hacía brincar el corazón, su voz se pegaba
a ti de una forma tierna y masculina, y al parecer yo le gustaba, las cosas estaban mucho mejor de
lo que había esperado.
-

¡Hey! ¿Qué te pasa?, me dijo Jolin, mi compañera de habitación.
Nada.
Tienes una cara.
No es nada.
Supe lo de tu experiencia con el profesor Ariten.
¡Vaya!, las noticias corren aquí.
En realidad navegan, me dijo mostrando su tablet.
Ya veo, siempre hay alguien enterándose de todo, ahora sé por qué los vampiros están
pateándonos el trasero.
Sí, jajaja, supongo que no se la pasan mucho tiempo conectados.
¿Cómo fue tu día?

-

Bastante pesado, soy una chica cibernética, estuve programando y fue realmente agotador.
Me imagino.

-

¿Irás a la reunión de Landon?
Sí, ¿y tú?
No.
¿Por qué?, vamos, le dije.
No me han invitado.
Entonces…
Navegación, me dijo levantando la Tablet.
Ok, pero…
Ellos no invitan a todo el mundo, me dijo mientras miraba casi sin parpadear su equipo y
comiendo de manera compulsiva unos chips. Debes ser “especial” para que lo hagan.
¿Especial? ¿A qué te refieres?
Bueno, la familia de Landon es una de las más ricas de Carson, en cuanto a Ibrahim, su
familia tiene historia como grandes cazadores, Tabitha es descendiente de los fundadores

-

-

de Carson y Alexa, bueno ella es un caos particular, pero tiene buenos contactos en la red,
y resulta del todo necesaria.
¿Por qué?
Ella roba información que luego otros pueden usar, es como una hackers por encargo.
Entonces, sí es cierto.
Sí, además… dijo bajando la voz, dicen que fue rescatada cuando casi la convierten en
vampiro.
¿En serio?
Así es, eso dicen, pero no sé si sea verdad.
Bien.
¿Y tú?
¿Qué pasa conmigo?
Bueno, tus padres son grandes cazadores y eres la hermana de Alon, así que también eres
especial para ellos.
No quiero hablar de ese tema.
Me refiero que por esa razón te invitan, sólo lo hacen como te dije, con personas
especiales, por descendencia o trayectoria familiar.
Mmm, bueno, no sé qué decirte.
No te preocupes, nosotros tenemos un grupo de reunión también, no somos sofisticados,
pero si quieres puedes ir.
Claro, pero no hoy.

-

Lo sé, entiendo. Me dijo con una sonrisa de medio lado.

Se veía muy amable, pero luego de sus comentarios esa chica no me inspiraba mucha
confianza. Fui a mi habitación y me recosté un rato pensando en lo que dirían mis padres cuando
se enteraran de mi nueva hazaña en clases, de ahora en adelante debía tener más cuidado con lo
que hacía y decía, si no quería meterme en más problemas, trataría de estar en un bajo perfil.
Sentía un increíble aburrimiento tan sólo de pensar en todo lo que se venía por delante, los
adiestramientos y luego tener que enfrentarme a las peligrosas criaturas que muchas veces habían
aparecido en mis pesadillas. Cerré mis ojos un poco cansada, entonces mi mente comenzó a
galopar desbocada.
Estaba frente a Alon y su mirada severa me hacía sentir incómoda, era como si me reprochase
todas mis acciones.
-

-

Debes asumir tu destino, me dijo con severidad.
No quiero esta vida Alon, lo sabes.
Esta no es una cuestión de querer, es un deber, no te estoy hablando de diversión.
¿Por qué no puedo tener una vida normal como los otros?
Para que los humanos tengan una vida normal, los carsonianos debemos enfrentarnos a los
vampiros.
No es justo.
Nadie dijo que lo fuera.
Por favor, Alon.
No seas egoísta, mis padres están en juego, toda su vida han cumplido con su deber, yo
también lo hice, y estuve a punto de matar al rey Casper, morir así fue todo un honor.
¿De qué hablas?, estás muerto, ahora ya no tengo un hermano, estoy sola en el mundo.
Nuevamente piensas en ti, no sé por qué eres así, siempre todo tiene que estar enfocado
en ti misma, nunca en los demás.
Creo que también tengo derecho de pensar en mí Alon, tú nunca tuviste una vida, sólo
fuiste un guerrero y nada más. Mis padres también son egoístas, ¿o acaso no sentiste que te
faltó el tiempo, la presencia de un padre y una madre? Porque yo sí.
Estaban ocupados en cosas importantes, como salvar al mundo de la destrucción, ¡eres tan
inmadura!
Creo que mi reclamo es lícito.
Es hora que dejes las niñerías y te conviertas en lo que eres, una cazadora, eso somos.
Deberías estar orgullosa que procedemos de una larga lista de célebres cazadores, es una
vergüenza que hayas querido dejar todo eso por volverle una simple tangin, es una

-

verdadera desvergüenza de tu parte.
Sí, ¡quería ser una tangin! Y todavía quiero serlo, sino fuera por ti no estaría en este lugar.

Entonces, él me propinó una cachetada que me dejó ardiendo la mejilla y me hizo llorar.
-

¡Eres la vergüenza de la familia Mae!
Alon… dije tocándome la mejilla.
Si abandonas a nuestra estirpe, olvídate de la familia, serás olvidada y expulsada con
desvergüenza, y harás caer esa humillación en la cabeza de nuestros padres.
¡Rayos!
Mientras más luches, es peor.
¡Alon! Dije gritándole mientras él se alejaba de mí dándome la espalda.
Así te daré la espalda, como te la darán todos.
¡Alon!, corría tras él y este se alejaba cada vez más sin que pudiera hacer nada.

En ese momento me desperté agitada con la frente empapada en sudor, jadeando. Ese sueño
indeseable estaba fundamentado en la última conversación que habíamos tenidos antes de partir a
mi retiro, y por cierto todavía me sentía muy culpable por ello, nunca tuvimos un momento de
hermanos después de eso, ahora no lo vería nunca más.
-

¿Qué te pasó?, vi la cabeza de Jolin asomarse en mi puerta.
Nada.
Te escuché gritar.
Fue solo una pesadilla.
¿Estás segura que te sientes bien?
Sí, segura, esto fue sólo una pesadilla.
Mmm, ok está bien, te dejaré tranquila para que descanses.
Gracias.

Había sido tan real, como si verdaderamente tuviera a Alon frente a mí, incluso el dolor en la
mejilla, como si todavía sintiera la fuerza de ese golpe sobre mi cara. Una sensación realmente
extraña, nunca había tenido un sueño como ese, tan vivido y me quedé pensando en él un buen rato.
Hasta que vi que eran las siete en el reloj, hora de arreglarme para ir a encontrarme con
Landon y los demás chicos. Pese a que no guardaba expectativas, y siempre había sido muy
desconfiada con las personas, por algún motivo la reunión me generaba una especie de ilusión. Me
metí en la regadera con celeridad, no quería perder tiempo, Landon me parecía un chico muy sexy,
y francamente me llamaba bastante la atención.
No tenía mucha experiencia con chicos, así que no sabía exactamente cómo comportarme con

él. Por su parte, Alexa me parecía muy interesante y lo que me había dicho Jolin multiplicaba el
interés que podría tener por ella. Una chica recatada, que casi fue mordida por unos vampiros,
¿qué podía ser más emocionante que eso?, me resultaba intrigante y era la primera vez que el
mundo vampírico me atraía de esa manera.
Me daba cuenta que visto desde la óptica de otras personas, parecía de mayor interés que a
través de las explicaciones de mis padres. No sé si era por el tono conativo que usaban o porque
sencillamente me molestaba la manera de ser de mi madre. Pero todo lo que se relacionara con
ellos me hacía sentir agredida.
Salí de la ducha y me miré al espejo, mi cabello era un completo desastre, me puse crema de
peinar y comencé a hacer una proeza: tratar de que se viera bien. Mis grandes ojos verdes en
conjunto con mi pálida piel me daban el aspecto de un personaje mitológico, y no de una bueno. El
tono de mi cabello era extraño, como todos decían, la verdad nunca había visto que nadie lo
tuviera de esa manera.
Era un rojo intenso casi hiriente y los rizos salvajes le daban un aspecto aún más fuerte, tanto
que me era casi imposible, como decía Landon, pasar desapercibida, eso era lo más deseado para
mí. Mi cara tenía la forma de un corazón, mis labios gruesos de color rosa pálido armonizaban
con el conjunto y para completar, las mejillas parecían salpicadas por una especie de tinta en
color marrón claro, casi como si un pintor hubiese usado su pincel para hacerlo.
En cuanto al cuerpo, era más pequeño de lo que hubiese deseado, con mis 1,65 metros de
estatura, no era una mujer alta o espigada, aunque sí lo bastante delgada para casi desaparecer
cuando me colocaba de perfil. No se diría que mi cuerpo era voluptuoso, pero sin embargo, era
armónico y de cintura estrecha.
Entre los carsonianos había una leyenda, Norman cae fue pelirroja y se decía que las
cazadoras más fieras de nuestra estirpe tenían los cabellos de ese color. Era obvio que en mi caso
eso había fallado terriblemente, pues era todo menos una hábil cazadora, más bien resultaba el
tipo de chica torpe que no sabía qué hacer en las situaciones álgidas. Creo que todos lo sabían, y
por la misma razón adoptaban poses extrañas cuando veían que yo y mi pelo hacíamos acto de
aparición por lo incongruente de ambas variables.
Me vestí enteramente de negro como se me había solicitado, nada de colores o tonos rosas, la
chica dulce no debía entrar a colación entre mis feroces compañeros. Ni siquiera sabía qué estaba
haciendo con todos esos chicos, no me sentí una chica especial para que me invitaran a esa fiesta
como Jolin lo había dicho, así que si me aceptaban era porque mi hermano fue alguien importante
en nuestro círculo, uno de los chicos más codiciados de todo Carson y, por ende, yo tomaba de su

fama sin merecerlo.
Caminé hacia el espejo de cuerpo entero y con la ropa oscura me veía mejor, parecía más a
tono con el ambiente y la ocasión. Estaba lista para encontrarme con Landon y averiguar si era
cierto lo que había sentido acerca de él, si en verdad le gustaba o era una simple impresión mía,
porque notaba que este pasaba mucho tiempo con Alexa, tal vez eran novios y estaba haciendo el
ridículo al creer que ese chico lindo se fijaba en mí.
Caminé hacia el este del campus, cuando pasaba por grupos de chicos todos me miraban
extrañados, era como si no me reconocieran, supongo que con esa ropa me veía más como una
cazadora de vampiros. Eso me dio un poco de seguridad, así que levanté los hombros y la
barbilla, y fui decidida hacia mi objetivo, esa noche conseguiría aunque fuese alguna mirada de
Landon.
-

Holaaa, me dijo sorprendido cuando abrió la puerta.
Hola ¿cómo estás?
Pasa, ¡guao! Apenas te reconocí con ese aspecto.
¿Cuál?
Ese que tienes, la ropa negra te queda muy bien, te hace ver…
¿Qué?
Menos niña.
Ah ok, dije un tanto decepcionada de su observación.
Sí, pasa, los chicos no deben tardar en llegar.
Gracias, dije entrando mientras mis ojos recorrían el lujoso apartamento.
¿Te gusta?
Sí, está genial, esto me gusta, le dije señalando las armas que tenía en la pared del lado
izquierdo.
Es parte de mi colección.
¿Coleccionas armas?
No es nada original, muchos lo hacemos ¿tus padres no lo hacen?
Sí, pero no en la casa, tienen un espacio aparte, como una especie de cuarto de guerra.
Entiendo, son discretos, en mi familia no somos así, todos, menos yo. Son increíblemente
competitivos, deberías conocer a mi hermana, ella es terrible.
Jajajaja, sí, sé cómo es, créeme.
Pero éstas son solamente algunas, tengo otro lugar, allí están mis otras armas, las mejores,
me dijo con una sonrisa extraña.
Me gustaría aprender a usar una de estas, dije tocando la ballesta.

-

-

Te gustan las cosas dramáticas, igual no sirven de nada, sólo lo hago por su valor
histórico o estético, sé que eres nueva y todo eso, pero me imagino que tus padres te
habrán enseñado algunas cosas, son recursos de distracción, sólo hay un procedimiento
para matar a los vampiros.
Los sé, aunque no se me ha enseñado con precisión.
Sólo se hace con los iniciados.
¿Y tú eres uno de ellos?
Ya quisiera, no, todavía no he hecho el ritual de iniciación, pero cada día estoy más
cerca.
Bien por ti.
Ven, vamos a la azotea.
Ok, le dije mientras subíamos las escaleras.

Todo el ambiente era de un gusto exquisito, moderno, de líneas simples, la escalera estaba
hecha de ébano pulido, cuando pasé mi mano se deslizó suavemente produciéndome una agradable
sensación. Él caminaba delante de mí con seguridad y desde mi posición podía admirar su
hermoso cuerpo, incluyendo su atractivo posterior.
- Bien, aquí estamos, me dijo sonriendo.
¡Guao!, ¡hermoso!, dije al ver la azotea cubierta con una pared jardín, armonizaban el
conjunto plantas de rosas, orquídeas, diferentes arbustos, era como estar en un hermoso
jardín.
- ¿Te gusta?
- Es encantador Landon, es… espectacular.
Qué bien, lo mandé a hacer con un jardinero, quería algo para meditar, estar tranquilo y
reflexionar.
- Lo lograste entonces, es divino.
-

Bien, siéntate allí, me dijo señalando un sillón elegante de color blanco.
¡Qué buen gusto!, esto debe ser maravilloso para observar un atardecer.
Ya lo creo, aquí hay muy buenos atardeceres, tal vez podrías venir un día y disfrutar de uno.
Sería maravilloso, dije en un tono soñador bastante ridículo.
Eh… bien, tengo algo por aquí, dijo señalándome una botella de agua.
No tengo sed.
No es agua tontita.
Entonces, ¿qué es?
Vino, claro, muy sofisticado ¿eh?
Se supone que no debemos beber.

-

Eso es lo bueno de las reglas querida, que siempre pueden romperse, ¿no me digas que eres
de esas chicas aburridas que siempre las cumplen?

-

Sí, algo así.
Es una lástima, pensé que te gustaba divertirte.
No, en realidad soy una completa aburrida.
Jajajaja, ¡rayos!, ¡qué mal! Me dijo acercándose y tomando uno de mis rizos entre sus manos.
Mmm, ¿a qué hora vienen los chicos?
Deben andar por allí, siempre llegan tarde a todos lados.
¿Tienes un semestre aquí?
Así es.
¿Y los demás?
Alexa tiene dos, Tabitha uno, Ibrahim tres, pero como si fuese el primero jajajaja, es una
desgracia en realidad. Diría que somos un buen grupo de fracasados. Sí, dijo haciendo un
gesto de triunfo.
- Jajajaja, ustedes están locos. Eh… crees que yo soy una fracasada y por eso me escogiste
-

-

¿verdad?
En parte sí.
¿Y lo dices así con ese descaro?
¿Por qué?, aquí todos somos los beta, por si no te habías dado cuenta, los alfa son los chicos
de la piscina, los populares, con los que todos quieren estar, todos pululan alrededor de la
reina de la academia Iria, ella es una de las cazadoras más hot de todo el lugar, de hecho, de
todo Carson.
¿Esa era la rubia que se estaba asoleando?
Así es, su familia es muy rica, y en realidad es descendiente de Norman Cae.
Vaya, eso sí se llama ser popular.
Así es.

¿Te gusta?
¿Qué?
Que si te gusta Iria, es bonita.
No, no me gusta.
¿Por qué dices que todos están locos por ella?
Yo no, no me gusta lo obvio, y ella es demasiado obvia, aunque no te niego que es una chica
muy linda.
- ¿Qué te gusta entonces?
- Me gustan las mujeres complicadas, con pasado, con tormentas, llenas de sombras, me gusta
lo oscuro.

- Vaya…
- ¿Qué?
- Lo describes de una manera.
Jajajaja, qué te puedo decir… me gusta lo difícil, es una de mis características más
resaltantes.
- Bien por ti.
- ¿Qué tipo de chico te gusta?
- Alguien sincero, que diga lo que siente, que se atreva a vivir la vida que quiere.
- Suena interesante, me dijo mirando hacia el cielo.
- ¿Te gustan las estrellas?
- Se supone que es un cliché.
- No para mí.
- Eres una chica muy rosa para ser una cazadora.
- Así parece.
- Sabes, eres muy guapa, tal vez si te vistieras más agresiva, te hicieras unos tatuajes, te verías
-

como toda una cazadora.
Jajajaja, ¿esto no es suficiente rudo para ti?, le dije señalando mi atuendo.
Todavía te falta nivel.
Bien, pero los tatuajes sólo se hacen cuando cazas vampiros.
¿O te has topado con ellos?
¿Tienes tatuajes?
Sí, dijo mirándome con ojos maliciosos.
¿Cómo es posible?
Ya lo sabrás.
Pero Alexa tiene los brazos tatuados.
Ya escuchaste los chismes ¿eh?

- Jajajaja, sí, no se te puede engañar.
- Ni lo intentes. Sí, es la verdad, cuando estaba más joven fue tomada por unos vampiros, se
salvó de milagro.
- Es una suerte que la hayan rescatado.
- Sí, es una suerte que tu hermano y los demás cazadores hayan estado allí.
- ¿Mi hermano?
- Así es, Alon fue uno de los que la rescataron.
- No lo sabía.
- Se nota que has estado desconectada del mundo.
- Al menos de este sí, me alegro que la hayan salvado.

-

Dime algo, le dije acercándome para hablarle en voz baja, aunque resultaba del todo
innecesario.

-

A ver, pregunta.
¿Has visto uno?
Tienes que ser más específica, jajaja.
Un vampiro tonto, jajajaja, me refiero a un vampiro.
Jajajajaja, ¿por qué quieres saber eso?
Me da curiosidad.
Bien, chica curiosa, sí he visto algunos.
Vaya… ¡guao!, pero ¿cómo? Cuéntame, ¿qué se traen ustedes entre manos?
Espera que lleguen los otros chicos y te contaremos.
¿Por qué tanto misterio?|
Ya verás.

En eso sonó el timbre, al rato escuché la voz un tanto grave de una chica, sin duda era Alexa.
Subió al parecer riendo con Landon y contándose cosas que no entendía con claridad.
- ¡Hey! Eres una chica puntual.
- Sí.
- ¡Qué aburrida! Jajajaja, me alegra verte, dijo besándome en la mejilla.
Al lado de ella me veía como una niñita tonta, llevaba su cabello negro en un corte asimétrico,
un poco más corto de cuando la había conocido, le caía en puntas que rozaban su barbilla. Sus
brazos estaban expuestos gracias a su sexy camiseta negra, la cual dejaba ver una media manga
con los extraños signos en forma de espirales que ostentaba como trofeos de guerra, terminaba el
conjunto jeans ceñidos con agujeros y botas negras de estilo motociclista. Su piel blanca
combinaba a la perfección con el color rojo intenso de sus labios, mientras los ojos azules
brillaban como dos antorchas mágicas.
- Me alegra que hayas venido.
- ¿Y el resto de los chicos?
- No pueden venir, tienen algo pendiente, me dijo guiñando el ojo.
No sabía cómo interpretar exactamente ese gesto, era algo entre ellos, separadamente, o quién
sabe qué. Con estas personas siempre estaba perdida, así que simplemente asentí para que no
profundizara en el tema.
- Entonces, seremos nosotros tres nada más.
- Así es.

- Bueno, genial, Tabitha siempre es muy aprehensiva, así que podemos hablar libremente.
- ¿A qué se refieren?
-

Bien, deja que me relaje, estuve todo el maldito día programando, inventé un algoritmo para
entrar sin ser percibida en la red de la academia.
¿En serio?
Sí, lo probé y es genial, nadie se dio cuenta.
¿Qué extrajiste?
Jajajaja, no te voy a decir.
Vaya, así estará de bueno.
Lo dejaré a la imaginación, es un buen material.
No entiendo de qué hablan.
Pobrecita, me dijo ella. Bien, robo material de la academia, material comprometedor, que
luego puedo usar para obtener cosas o silenciar a quien quiera ¿sabes a lo que me refiero?
Suena genial.
Ahora no lo sabes, pero después me agradecerás, me dijo guiñando el ojo, lo cual al parecer
era un gesto muy común para ella.
Bien, Landon, cuéntale a nuestra nueva amiga cómo nos divertimos los fines de semana.
Exploramos Christa, eso es lo que hacemos.
¿Cómo es eso de explorar?, ¿te refieres a ir a las montañas, quedarse en la naturaleza, cosas
así?
Jajajaja, ¿ir a las montañas?, dijo Landon cayendo de risa al piso.
Jajajajaja. Rayos chica, sí que vives en las nubes.
¡Oh vamos!, soy nueva, no sean así.
Bien, espera que me recomponga, es que dices unas cosas francamente.
Pero somos cazadores, tiene sentido.
Sí, pero no cazamos de esa forma.
Bien, está bien, terminen de reírse de mí para que me puedan explicar, les dije un tanto
molesta.
Ya tranquila, no te molestes.
Bien, dije cruzando los brazos.
Ok, ya, ya, dijo quitándose las lágrimas de los ojos. Bien ya dejaré de reírme, te lo prometo.
Ok, yo te contaré, me respondió Alexa, cuando decimos que exploramos, nos estamos
refiriendo a salir y “estar” entre los vampiros.
¿Qué? Dije levantándome maquinalmente.
Así es, me dijo poniendo cara de satisfacción.
¿Están locos?, ustedes se volvieron locos.

- Nada de eso, es la cosa más emocionante que existe.
- Pero ¿no les da miedo? Estar entre esas criaturas tan peligrosas.
- Nada que ver, no sé lo que es eso, pero sí sé lo que es sentir ese golpe de adrenalina en todo
tu cuerpo. Te juro que es la mejor maldita sensación que tendrás en toda tu vida.
- Pero, no entiendo, ellos… ¿no se dan cuenta que ustedes no son vampiros?
- Tenemos trucos, cosas que se pueden hacer para pasar desapercibidos, pero a veces no es
necesario hacerlo.
- ¿A qué se refieren?
- Si estás rodeado de vampiros en un lugar de su reino debes camuflarte, pero si están en un
lugar tangin, donde ellos van frecuentemente, puedes andar como un tangin normal
¿entiendes? Sus cacerías son muy sutiles, nunca te atacarán en medio de las personas, una de
sus normas es no exponerse ante los humanos. Corres peligro si estás con uno a solas o te
encuentran en algún lugar apartado, pero mientras estés cerca de otras personas no pasa nada.
- Suena arriesgado.
- ¿No te gustaría correr riesgos? Prefieres ser una chica rosa toda tu vida, ¡oh lástima!
-

Mmm, la verdad preferiría mantener mi vida conmigo y sin que nadie me muerda el cuello.
Gallina, jajajaja, gallina.
No, no es eso.
Sabes no hay nada peor que un carsoniano gallina, te pondrán en el muro de los cobardes.
¡Claro que no!

El muro de los cobardes era un espacio de la ciudad capital reservado para todas esas
personas que habían sido sometidas a vergüenza por incumplir con sus deberes como cazadores,
los que huían o peor que abandonaban a sus compañeros cuando las jornadas de cacería se hacían
difíciles. Era uno de los castigos que el consejo de gobernadores usaba para humillar a estas
personas que avergonzaban a toda nuestra estirpe, y por supuesto, era lo último que cualquiera
desearía.
-

Bien, entonces ¿te atreverías?
Claro que sí, dije fingiendo que deseaba hacerlo.
Bien, así se habla amiga, me respondió Alexa chocándome la mano.
Ok, entonces ¿cuándo vamos?
No tan rápido amiga, primero debes completar tus lecciones básicas de pelea, por si acaso.
Dijiste que no era peligroso.
Te dije que no era tan riesgoso, pero sí hay riesgos, nada es completamente seguro en este
mundo, y mucho menos si de vampiros se trata ¿no crees?
- Ustedes están locos.

- ¿Qué mejor manera de entrenar que estudiar tu objetivo?
- ¿Cómo son?, es decir, ¿ustedes que los han visto?
-

-

-

Lo primero es que debes tener mucho cuidado, porque son exquisitamente hermosos, los
hombres son maravillosos, no te imaginas, dijo ella con aire de evocación.
Y las mujeres también, es una cosa sobrenatural, acotó Landon.
Sí, pero además de eso, son encantadores, no te dejes llevar por lo que te digan, si es que lo
hacen, puede ser muy peligroso, su forma de hablar es sinuosa, como si fuese… cómo te
explico, una caricia, no sé cómo explicártelo, debes estar muy pendiente.
¡Rayos! ¡Suena genial!
Sí que lo es.
¿A cuántos has visto?
A algunos, una vez vi a uno de los príncipes, no te imaginas, es una sensación abrumadora, te
hace erizar el cuerpo.
Yo a una de las princesas, es la mujer más hermosa que he visto en toda mi vida, su belleza
te hace casi llorar, es muy peligroso mirarlos fijamente o hablar con ellos, son seres
seductores por naturaleza.
¡Guao!, quisiera ver a alguno real.
Debes estar preparada primero, como te dije, los hombres son seductores, encantadores y
tienen una sexualidad muy elevada.
¿Alguna vez alguien se ha acostado con uno de ellos y sobrevivido para contarlo?
No que yo sepa, pero ¿por qué? ¿Acaso planeas tener sexo con alguno?
No, claro que no.
Buena chica, por eso debemos mantenernos alejados, sólo queremos verlos, estudiarlos,
nada más.
Pero si estamos en un lugar de vampiros, entonces ¿cómo hacemos para que ellos no se
enteren de quiénes somos?

- Antídotos y camuflajes orgánicos.
- ¿Qué es eso?
- Los antídotos encubren que somos humanos, el olor a sangre y todo eso, y los camuflajes
orgánicos nos permiten parecer como ellos, la piel pálida, los ojos azules, todas las
características de un vampiro.
¿Qué sucede si te hablan o te piden hacer algo que un vampiro hace pero que para los
humanos es imposible?
Si te pasa estás perdido, jajajaja, por eso hay que mantenerse alejados de ellos cuanto
puedas.
- Vaya, ¿cuántas veces han ido a verlos?

- Varias, pero no tantas como quisiera, sin lugar a dudas.
- ¡Rayos!, ustedes son unos temerarios.
-

Me gusta pensar que sí, toma un trago.
Ok, dije tomando la botella y empinándola, era un sabor tan fuerte que me hizo toser.
Jajajaja, ya te acostumbrarás chica, me dijo Alexa dándome una palmada en la espalda.
Ya tendrás tu oportunidad, por ahora bebe, bebe cariño, para que te desinhibas.
Sí, tal parece que tienes un palo metido en el trasero.
Jajajaja, sí por el maldito trasero, dijo Alexa bebiendo copiosamente.

Cuando llegué a mi habitación me sentía un poco mareada, aunque no había bebido tanto como
mis compañeros. Me tiré en la cama y reía como una tonta, comencé a imaginarme cómo sería
estar cerca de uno de ellos, verlos no por ilustraciones o fotos, sino con mis propios ojos, estos
seres que había visto parecían poderosos, regios y denotaban tanta seguridad en sí mismos, una
sensación que yo jamás había tenido.
Recordé en especial la foto de una mujer, era pelirroja e increíblemente atractiva, en esta
llevaba un ceñido vestido negro, la misma mujer había sido registrada tiempos atrás en un grabado
del siglo XVII, por lo que se presumía tenía una alta jerarquía en el Reino. Sería una sensación
maravillosa saber que con la inmortalidad nunca morirías.
Al lado de esas poderosas criaturas nosotros éramos frágiles, solo teníamos técnicas y tácticas
de guerra, así como la valentía de enfrentarnos a seres que nos ganaban en fuerza y poder. Pero,
eso mismo nos hacía grandes, el vencer el temor de enfrentarse a lo desconocido, a la muerte, la
esencia mortal también podía trascender a través de los siglos, a su manera claro está, pero si algo
me quedaba claro, es que habían muchas maneras de ser inmortal, además de volverte un vampiro.

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CAPÍTULO 3: Asesinos Milenarios
-

¡Muy mal! Gritó el profesor, si ejecutas ese movimiento así, te matarán en segundos.
Lo siento profesor, dijo un chico de nombre Dann.
No necesito de tus disculpas, lo que quiero es enseñarte para mantener tu trasero a salvo.
Siguiente…

-

¡Yo!, dijo Alexa sospechosamente más animada de lo normal.
Parece que tiene un plus de energía hoy, le dije a Tabitha, quien sonrió un tanto suspicaz.
Por supuesto que lo tiene.
¿Qué significa eso?
Le gusta el profesor Tarén.
Vaya, creí que ella y Landon se gustaban o algo así.
No, jajajaja, ¿cómo crees?, ellos son como hermanos.
Ok, bien.
¿Por qué?, te gusta Landon, porque si es así puedo ayudarte.
No he dicho eso, calma… calma.
¡Hey! Ustedes dos señoritas, serían una excelente carne para vampiros, sería bueno que
prestaran atención a las técnicas o serán mordidas sin siquiera darse cuenta. Sobre todo
usted señorita Tabitha, lleva un semestre y su desempeño es deplorable.
Lo siento señor, dijo Tabitha.
En cuanto a ti, dijo acercándose, veremos qué puedes hacer.

-

Gracias a mi hermano todos los profesores me tenían en la mira, y por supuesto luego de mi
incidente con el señor Ariten, ahora tendría que andar con pies de plomo si quería salir bien
librada de las clases y que la señorita Tornen no me enviara a alguna especie de castigo para
rebeldes reincidentes.
-

Bien señorita Mae, veamos qué puede hacer.

En realidad, solo sabía hacer movimientos básicos, los cuales mi hermano me había enseñado
para defenderme y adelantar mi período de enseñanza, no había logrado avanzar ya que abandoné
mi aprendizaje para irme al mundo tangin, en realidad estaba, retrasada para mi edad en materia
de lucha y peleas. Pero nada más sospechaba que Tarén se aprovecharía de eso para
avergonzarme o simplemente amonestar a aquellos que les gustaba dispersarse en sus clases.
-

¡Vaya! ¡Impresionante! Me dijo sarcásticamente al ver mis deplorables movimientos de

combate.
-

Solo sé lo básico, señor.
Entonces, debería prestar más atención en clases señorita Mae.
Así es señor Tarén, usted tiene toda la razón, disculpe.
Bien, me alegra que reconozca sus equivocaciones, un buen guerrero siempre reconoce
sus errores.
Bien. Siguiente… dijo pasando a Tabitha.
Vaya, la chica rosa ha vuelto, dijo Alexa riéndose mientras yo le hacía un gesto con la
mano.

Así fueron pasando todos demostrando lo que sabían hacer, algunos tenían un nivel más
avanzado y otros éramos prácticamente unos inexpertos. Nos separó en grupo, mientras que
Tabitha y yo quedamos juntas, eso no era muy halagador porque resultaba obvio que estábamos en
el grupo de los peores, aquellos que daban lástima al pelear y que ejecutaban los movimientos de
manera patética.
-

-

Bueno, con ustedes debo avanzar desde cero, nos dijo al grupo C, como nos clasificó.
Generalmente, no tengo mucha paciencia y me molesta aquellas personas que no captan
rápido, así que ya saben a qué atenerse conmigo ¿ok?
¡Sí! Respondimos tontamente a coro.

Al salir de esa clase me sentía francamente agotada, debía aplicarme si quería lograr los
objetivos de ser una buena peleadora, pero no era solamente por la importancia del entrenamiento,
sino también porque debía aprobar el grado básico para que los chicos me dejaran ir con ellos en
sus incursiones nocturnas. Mientas tanto, me apliqué a practicar en las noches perfeccionando mis
movimientos, entrenando a mi desacostumbrado cuerpo.
Giraba frente al espejo, colocando mis brazos en las diferentes posiciones de ataque que Taren
me había indicado, se me olvidaban algunas mientras en otras no me respondían las piernas. Ni
soñar el ejecutar los saltos, no tenía suficiente fuerza en las caderas, y a pesar de mi delgadez, el
abdomen no estaba lo suficientemente tonificado como debería.
Al girar me doblé el pie cayendo al piso, di un golpe por la rabia y entonces me quedé donde
estaba. Tal vez no avanzaría mucho, quizá eso era lo máximo que podía dar, el profesor Tarén me
expulsaría y sería la vergüenza de la clase, ese tipo de situaciones eran las que los aspirantes a
cazadores más temíamos, ya que el prestigio era importante en nuestro grupo.
-

¿Qué haces en el piso?, me dijo Jolin.
Estaba practicando.

-

-

-

Mmm, pero no ha sido muy bueno que digamos por lo que veo.
Voy progresando.
Bien, yo también soy un desastre para las peleas, prefiero concentrarme en mis otras
habilidades.
Pero si tienes un vampiro frente a ti, deberías tener habilidades físicas, de lo contrario,
acabarás muerta.
Sabes, las habilidades físicas con un vampiro son inútiles, después de todo, son mucho
más rápidos que nosotros, las técnicas con armas, los disfraces y el control sobre lo que
hacemos es mucho más efectivo. Yo lo veo en términos de buscar, atrapar y luego matar.
Entiendo, le dije vivamente interesada en lo que me decía.
El combate cuerpo a cuerpo contra un vampiro es algo imposible, pero hay chicos que les
gusta creer que pueden hacerlo, hacerse los rudos, yo prefiero aceptar mi debilidad
humana y usar mi tiempo en ser hábil con las trampas y armas que te dan la oportunidad de
distraerlos mientras los puedes atrapar.
Quizá me puedas ayudar con eso.
Claro, te ayudaré a pulir tus destrezas con las trampas. Verás que son herramientas muy
efectivas.

De ahí en adelante todo mi tiempo lo dedicaba a las clases, los entrenamientos físicos y a las
lecciones extras que Jolin me impartía para elaborar sofisticadas trampas que nos permitirían
atrapar a los vampiros con mayor efectividad. A su vez, evaluaba el entorno y aprendía todo lo
que una buena cazadora debería saber respecto a sus objetivos.
Los vampiros eran seres casi míticos para los tangin, pero para nosotros eran una amenaza
muy real, la cual se cernía cotidianamente sobre todos los humanos, incluyéndonos. Aunque el
territorio de Carson no se había dado casos de asesinatos vampíricos desde que Norman Caen los
expulsó de nuestro territorio, estos decidieron crear normas más estrictas para proteger sus
identidades, aún así, no éramos totalmente inmunes. Había vampiros a los cuales les llamaban
renegados, lo cuales no se plegaban a las normas de los clanes, sin embargo, de estos últimos
había que cuidarse aún más, eran muy rápidos y podían volverte cenizas en cuestión de segundos.
Eran hermosos, tanto como para hacerte llorar, poderosos depredadores que se cubrían de
belleza para así atrapar a sus incautas víctimas. Los tangin estaban completamente desprotegidos,
nosotros no podíamos salvarlo a todos, tampoco conocíamos en profundidad las normas de las
criaturas, porque las guardaban celosamente de los que no pertenecieran a sus clanes. Pero había
una que conocíamos y era que necesitaban sangre o si no se volverían cenizas.
Por eso, una vez recibido el entrenamiento básico, se nos mandaba a una expedición

supervisada para aprender en el ambiente real como matarlos, allí conocíamos el secreto de los
procedimientos contra las criaturas, el único que te permitía acabarlos. Todo lo demás eran puras
tonterías: ajos, estacas, descuartizamientos, agua bendita, nada de eso servía con ellos.
-

-

¿Cómo vas con la pelea? A juzgar por las clases, no has mejorado significativamente.
Sí, por más que me esfuerzo se me hace difícil, le dije a Landon sin mucho ánimo.
Vamos, voy a ayudarte, así podrás avanzar más rápido.
¿A qué te refieres?
Estás tratando de hacer cosas que son inservibles, debes ser inteligente para pelear, los
golpes bajos, concentrar tu poder, dar en los lugares justos, eso te ayudará. Nunca tendrás
la fuerza de Tarén, así que es inútil, además que es la fuerza humana contra un vampiro.
Ok, le dije dejándome llevar.
Ven, vamos aquí, me dijo atrayéndome hacia el saco virtual que estaba en el salón, donde
entrenaba todas las tardes luego de salir de mis clases.
Así, mira, me dijo mostrándome la manera en que podía mejorar mis golpes.
¡Oh vaya!, dije un poco más animada.
¿Lo sientes verdad?
Así es, siento más energía el golpear, pero además de la energía, también percibí que él
estaba más cerca de mí de lo que era necesario.
Landon, dije al mismo tiempo que nuestras manos se cruzaron en el aire.
Christa, sabes, siempre he creído que eres muy linda.
¿En serio?
Sí, eres feroz, sólo necesitas confiar más en ti misma.
Cielos, no sé si eso es un cumplido, pero parece más bien algo que me diría mi madre.
bueno si ella hiciera eso, si fuese una de esas madres que…

Entonces me interrumpió con sus labios, al sentirlos mi cuerpo se estremeció, había deseado
que hiciera eso desde hacía tiempo atrás, y al fin estaba sucediendo, no era un sueño. Landon me
estaba besando y no era mi imaginación. El roce de sus labios era delicioso, así como la suave
sensación de su lengua dentro de mi boca.
Tomé su cabello entre mis dedos, este era suave y agradable, mientras él hacia lo suyo en mi
boca, yo le seguía el juego. De pronto escuché una voz y miré asustada hacia la puerta.
-

-

¡Hey! Lo siento, dijo una chica a la cual no conocía, lamento es…que se me quedó esto,
ella avanzó avergonzada y tomó un bolso que había dejado en las gradas, y salió
rápidamente con la cara enrojecida.
Jajajaja, cielos, a eso llamo robarle la magia al momento.

-

Sí, diría que sí, dije mirando al piso y sintiéndome un poco tonta por la falta de práctica.
Besas bien.

-

Tú también.
Hace tiempo deseaba hacerlo, me dijo como justificándose.
¿Por qué no lo habías hecho?
La verdad, no pensé que te gustara.
Entonces ¿qué te motivó?
Mmm…
Ah… ya entiendo, Tabitha, ella te dijo algo.
Es que… preguntaste si me gustaba Alexa, eso me dio ánimos, aunque no estaba seguro,
pero…
Vaya, Tabitha tiene una boca muy grande.
Sí, la tiene jajajaja.
Ya veo, pero en este caso valió la pena, le dije mirándolo directamente a sus hermosos
ojos azules.

-

Sí, yo también pienso lo mismo.

Landon y yo seguimos en nuestras sesiones de ejercicios, luego al terminar, nos dedicábamos a
besarnos de forma ardiente. Estaba segura que este chico era el indicado, tanto como para
considerar el dar un paso más, aunque no me decidía y él tampoco buscaba hacerlo.
Cada día iba mejorando las técnicas, tanto que Tarén sugirió que luego de las vacaciones del
festival de las cosechas podría probarme para ver si aprobaba el nivel básico. Las cosas iban
mejorando y casi comenzaba a sentirme cómoda en la academia.
Estaba feliz, lo único que empañaba mi alegría era ir a casa por las vacaciones del festival.
Pero no me quedaba otra opción, era la costumbre hacer una cena con la familia, como los viejos
cazadores hacían en los primeros tiempos, luego de cazar los últimos vampiros del año, recoger
las cosechas y prepararse para un invierno de descanso.
El camino se me hizo largo y pesado, simplemente me traía malos recuerdos, contaba las
curvas sabiendo que cada una me llevaba a ese lugar al cual no deseaba regresar por nada del
mundo. Lo único agradable eran los paisajes con montañas coronadas de nieve y los pinos que
siempre me habían fascinado, y que además constituían para mi padre un medio de subsistencia.
-

Buenas noches hija, dijo mi padre, llegaste justo para la cena, Oda preparó tu plato
favorito.
Bien, gracias.

-

Hija ¿cómo estás?
Hola madre, estoy bien.
Te ves más fuerte, ya pareces toda una guerrera, me dijo él tratando de parecer simpático.
Aséate para que cenemos, dijo a secas mi madre sin abrazos, ni besos.
No tengo mucho apetito, dije con la esperanza de evadir la situación.
Sabes que es importante para nosotros, expresó mirándome fijamente como si analizara
mis intenciones.
Bien.
Anda que se enfría la cena, Oda hizo calabazas y setas, como te gusta.
Gracias, subí a mi habitación, la cual durante mucho tiempo había sido mi mundo, pero
ahora me parecía un lugar tan simple, sin toda la acción y la expectativa a la cual me había
acostumbrado ya en la academia. Sin toda la libertad que había poseído en mi corta vida
como tangin.

Fui al baño y mientras me observaba en el espejo tratando de arreglarme un poco, vi que mi
rostro ya no era el mismo, había un brillo decidido y un gesto más seguro. Mi cuerpo también
estaba cambiando, el continuo ejercicio había tornado mi cuerpo, con formas tonificadas y más
curvas de las que nunca había tenido en toda mi vida, lo cual me favorecía y hacía lucir femenina.
Sonreí, tal vez, además del ejercicio, Landon tenía mucho que ver, mi piel se veía más
sonrosada, y por tonta que me hiciera sentir, ese chico me hacía sonreír nada más de pensar en él.
Además, mi piel emanaba una especie de energía luminosa, aunque sonara estúpido, era verdad
que algunos sentimientos te hacían lucir más bonita.
-

Oh Landon… dije, espero que estos días pasen rápido.

Aunque aún no me había decidido a dar un paso más con él, estaba casi segura de que era el
chico correcto. Jamás había estado con nadie, lo cual nunca admitiría delante de mis amigos,
seguro que todos llevaban una vida sexual increíble, o al menos eso parecían. Decir que yo era
virgen resultaba desentonado para la sociedad de la academia. Landon no se había atrevido a
avanzar más, pero él también lo deseaba como yo, de eso estaba segura.
Bajé las escaleras pausadamente, al sentarme en la mesa, mi madre me miraba con gesto
analítico.
-

Hay algo diferente en ti.
¿Qué? Respondí.
Debe ser el entrenamiento, dijo mi padre. Mírale todos esos músculos, ahora sí parece
una verdadera cazadora y pronto tendrás sus primeros tatuajes de guerra.

-

No, no me refiero a eso.
Tú siempre estás intuyendo cosas, le dijo él. Comamos que tengo mucha hambre.

-

Bien, da las gracias Christa.
¿Yo?
Sí, tú, da las gracias para que podamos comer.

Nunca me había gustado hacerlo, mi hermano era quien siempre daba las gracias, pero ahora
que yo era alfa, me tocaba realizar el ritual antes de las comidas.
-

Bien, damos gracias por estos alimentos y que nos den fuerzas para cumplir con nuestro
deber, que los cazadores estén protegidos mientras cumplen con sus labores, no permitas
que sean atrapados por las criaturas, damos gracias por esta cena y compartir juntos como
familia. Sin embargo, me di cuenta que ya no éramos una familia completa, así que me paré
en seco.

Mi madre abrió los ojos, y pude ver que estos se humedecían, seguro estaba pensando lo
mismo que yo. A pesar de que ya no estaba con nosotros Alon, parecía estar más presente que
nunca.
-

Gracias por… traté de continuar.
Suficiente hija, dijo mi padre, está bien, ya podemos comenzar a cenar.
¡Está delicioso! Oda como siempre se ha lucido, dije con efusividad.
Sí, Oda es una excelente cocinera, pero dime ¿qué has hecho?, ¿cómo van tus materias?
Estoy bien, todo va excelente.
Eso no fue lo que nos dijeron.
Uri.
Es verdad, nos informaron que tuviste un problema con el profesor Ariten y que no has
avanzado lo suficiente en tus ejercicios de pelea.

-

Mmm, lo de Ariten fue cuando estaba comenzando, eso ya quedó solucionado y sí voy
avanzando.
A tu edad, tu hermano estaba a un nivel más avanzado.
Mi hermano era un peleador natural, yo no.
Todos debemos ser peleadores, debemos estar preparados, enfrentarse a una criatura es
una situación difícil y arriesgada.
Padre, ¿puedo hacerte una pregunta?
Dime.
¿Cómo lucen?
¿Quiénes?

-

-

-

Los vampiros.
¿Qué clase de pregunta es esa Christa?, me dijo mi madre enarcando las cejas.
Quiero saberlo, es curiosidad, ustedes los han visto, ¿cómo son?
Son seres malvados, horribles, los hemos destruido apenas sin verlos, es lo mejor que
puedes hacer, no mirarlos.
Tu madre tiene razón, es muy peligroso, son seres sinuosos que tratan de convencerte de
hacer cosas.
Cosas como ¿qué papá?
Cosas, hija, ellos son seres muy…
Talbot.
Le estoy contando, necesita información.
Sabes que no me gusta hablar de eso, no creo que en la Academia no te hayan descrito
cómo son.
Pero no es lo mismo, quiero saberlo, ¿cómo son cuando mueren?
Se vuelven lo que son, cenizas, puras y simples cenizas. Son seres antinaturales que no
cumplen con las reglas de la vida, por lo tanto, son monstruos, y como tales deben ser
tratados, dijo mi madre secamente.
Entiendo, sabía que con ella no podía profundizar más, debía conseguir la información
que quería de otras formas.
Hija, por nada del mundo trates de establecer una conversación con uno de ellos, es muy
peligroso, saben cómo inducirte a hacer lo que ellos quieran.
Entiendo papá.
Una vez que estés lista, entonces, podrás salir a cazar como es debido.
Es nuestro deber limpiar al mundo de esas sucias alimañas, dijo mi mare con fuerza.

Me quedé mirando la mesa, la sensación de melancolía parecía embargarme una vez más, mi
hermano ya no estaba y notaba a mi madre mucho más amargada, su voz delataba una rabia
terrible, no la culpaba, debía ser terrible ver el cadáver de tu hijo de 20 años y no poder hacer
nada. Para algunos era un orgullo morir como un guerrero, y mucho más si era tratando de asesinar
a un rey, pero para mí solamente estaba la sensación de vacío y una gran carga sobre mis hombros.
La semana se hizo larga por la tensión entre mi madre y yo, ella trataba de analizarme en cada
palabra y gesto, se esforzaba en saber si estaba realmente aprendiendo o si avanzaba en las clases,
pero lo único que no hacía era precisamente sentarse a conversar conmigo, como lo hubiese hecho
una madre normal. Me senté en el banco del jardín a contemplar la luna, como en los viejos
tiempos lo hubiese hecho con mi hermano.

-

Hija, mirando la luna otra vez.
Hola, ¿qué estás haciendo allí?, ¿espiándome?
No roja, así me decía mi padre de cariño, ¿cómo has estado?, ahora que nos encontramos
tú y yo a solas dime la verdad, ¿qué te pasa?
Nada, estoy bien.
Sé que es por tu hermano, no debí obligarte a regresar, pero sabes que es nuestra
costumbre, no puedes…
Lo sé, no puedo abandonar a la familia, lo entiendo.
Tal vez si tu hermano no hubiese… entonces, se le quebró la voz.
Basta padre, no recordemos cosas tristes, hablemos de algo más, este año los pinos darán
buenos dividendos ¿eh?
Eso espero hija, necesitamos esa buena madera.
Me ha ido bien, tengo un grupo de amigos.
¿En serio?
Sí.
Y… ¿no hay nadie que te interese?
¿A qué te refieres?
Ya sabes, alguien que te guste de una manera especial.
Ah… papá, no voy a hablar de eso contigo.
¿Por qué no?, soy tu padre.
Pero, no sé, me da pena hablar de eso contigo.
Bien, no tienes que darme detalles, sólo te hice una simple pregunta, pero con todos esos
rodeos, ya sé que sí te gusta alguien.
Papá…
Jajajaja, bien, bien, no me meteré más en tus asuntos, por eso tu madre dice que te ves
diferente, más bonita, más… no sé, parece que estás llena de luz.
Papá, ¿qué cosas dices?
Jajajaja, bien, listo, no diré más.
Bien, se llama Landon Porter.
Eh… ¿de los Porter de la zona norte?
Sí, así es.
Son personas muy ricas, poseen mucho poder, a tu madre le encantará.
Sí, su familia tiene mucho dinero, pero no es por eso que me gusta.
Su familia tiene una larga estirpe de cazadores.
Sí papá, pero me gusta por otras cosas, es que… me trata bien, me ayudó a conseguir
amigos, es una persona muy agradable, y me está ayudando a pelear, me enseña a mejorar

-

en mi técnica.
Qué bueno hija.
Es… especial, le dije sonriendo tontamente.
Me alegra que luego de todo lo que ha pasado puedas distraerte con algo agradable.
Hacía mucho tiempo que no te veía sonreír rojita, ya me cae bien ese chico.

Entonces, se quedó en silencio por largo rato, como si quisiera decirme algo, pero no se
decidía hacerlo.
-

-

Hija…
¿Qué pasa padre?
Eres una cazadora.
Lo sé, estoy estudiando para eso, le dijo con sorna.
Sabes lo que dice la leyenda ¿verdad?
¿Cuál?
Que las cazadoras con el cabello como tú, son las más poderosas, tanto como Norman
Caen.
Eso son sólo leyendas papá, creo que es evidente que no soy ninguna cazadora poderosa.
No lo sabes.
Claro que lo sé, mírame.
Sabes, cuando una planta crece, primero no ves lo que está pasando debajo de la tierra,
tiras una semilla y parece que no sucede nada, pero cuando al fin brota, te das cuenta que
allí está. Lo que otros no ven, está sucediendo dentro de ti.
Sabio discurso, le dijo mirándolo con gesto risueño.
Déjame decirte algo en serio hija, un consejo de padre, sé que no he sido el mejor, que
necesitaste de mí cuando eras más pequeña. Las cacerías me mantuvieron apartado de ti,
pero ahora quiero decirte que no te menosprecies, no dudes nunca que tienes el poder aquí,
dijo señalando mi corazón, aquí está tu mayor poder para luchar. No lo olvides, no son
patadas, armas, golpes, saltos, trampas, sino esto lo que hace a un verdadero guerrero… su
corazón.

Era la primera vez que me hablaba de esa manera, pero había logrado conmoverme, creía en
mí, de cierta manera pensaba que sí era posible que yo llegara a ser una cazadora de verdad.
-

Lo que más quiero en este mundo es que seas feliz.
Gracias papá.
¿Por qué?
Lo que dices me da fuerzas para continuar con todo esto.

-

Hija… entonces me abrazó con fuerza mientras empecé a llorar por la emoción del
momento.

Disimuladamente traté de enjugarla antes de que mi padre se diera cuenta, pues no resultaba
muy bien visto que un cazador tuviera este tipo de debilidades.
-

Christa… también somos humanos.
Papá.
No te avergüences de quién eres o lo que sientes, nuestra humanidad es la mayor de
nuestras fuerzas, no lo olvides, dijo sonriendo y mirándome directamente a los ojos.
No olvidaré estas palabras, le respondí correspondiéndole a su gesto, entonces él tomó
con ternura mi barbilla.
Eres mi roja, la guerrera de fuego…

CAPÍTULO 4: El Club de los Exploradores
-

-

Mira, debes mantenerte así, ves, nunca hables con uno de ellos.
Ya me dijiste.
Nunca está de más.
Pero, ¿iremos así viéndonos como humanos?
Vamos a un lugar tangin.
¡Oh rayos!, me dije.
Espérate, ¿piensas ir así? Me preguntó Alexa.
Así ¿cómo?
Así, mírate. Dijo empujándome hacia el espejo.
¿Qué tengo?
¡Cielos! Ni siquiera te das cuenta ¿verdad? Te ves como una niña de 15 años, no puedes
presentarte así al lugar donde vamos, las personas usan un estilo diferente, más sofisticado.
No lo sabía.
Te has arreglado como si fueras a la fiesta de cumpleaños de tu hermanito jajajaja.
No tengo hermanitos, le dije seriamente.
Rayos Alexa, cállate, le dijo Landon.
Lo siento, lo siento, no me recordaba de…
¡Cállate!
Bien, no te molestes, lo que digo es que tienes que verte más sexy. Mira, ponte esto, dijo
pasándome una chaqueta de cuero negra.
Es… hermosa.
Ves, mucho mejor, ahora te colocaré esto, entonces me colocó su lápiz labial rojo y listo.
Mmm, ¡hello sexy!, ahora sí pareces una chica de 18, vamos a acomodarte este cabello,
me decía mientras soltaba el moño que me había hecho, y alborotaba con fijador mi
cabello, convirtiéndolo una melena leonina.
¡Oh guao!, dijo Landon, vaya…
Te lo dije, le respondió Alexa con cara de satisfacción.
Gracias, me veo… bien, dije dubitativa.
¿Sólo bien? Te ves genial, es así como debes decir. Ahora ponte estos, dijo pasándome
unos botines de tacón aguja, obviamente en color negro.

Estaba extasiada viendo el resultado final, el minivestido negro en combinación con la

chaqueta y los botines me hacían ver como una chica ruda y sexy. Incluso, mi cuerpo se veía más
femenino y unas extrañas curvas se asomaban a los lados y pasé mis manos por ellas casi con
incredulidad.
-

¡Linda! Dijo ella haciendo muy alegre.
Jajajaja, estás loca Alexa.

-

Soy una loca, sí, pero por lo menos tengo buen estilo.
Bien, ya dejemos la conversación de estilo, todos lucimos genial, vamos.
Esperen, les dije para buscar mi cartera que casi se me olvidaba en el sofá.
Vaya…
Disculpen.

Mientras íbamos al lugar me sentía muy nerviosa, Landon manejaba de una manera
francamente temeraria, pero no era por eso precisamente que me sentía extraña, sino por una
especie de sensación eléctrica que me estaba acosando. Como si alguien estuviera cerca de mí, la
piel se me erizaba y no podía explicarlo.
-

¿Cómo se llama el lugar?
The Black.
Suena muy… obvio, jajajaja, dije tratando de decir algo gracioso para calmarme.
Sí, pero es un buen sitio, tocan bandas buenas.
Ok, pero tienes que admitir que el nombre no es muy bueno que digamos.
Bueno sí, en realidad, pero ¿qué importa?
¿Te sientes bien? Dijo Landon volteándose, ya que iba en el asiento trasero.
Sí, no es nada.
Es normal, es su primera vez.
Sí, es cierto, respondió Landon tocándose la barbilla, pero su rostro demostraba
preocupación.
Tranquilo, le dije sonriendo, estoy bien.
¿Segura? Si no quieres ir podemos dejarte otra vez en el campus.
Estoy bien Landon, le dije frunciendo el entrecejo.
Ok, está bien, te creo.
Ya verás lo divertido que es, te va a gustar.
Estoy bien Alexa.
Bien, jajajaja, no diré más nada esta noche.
Landon abre el techo, ¿por qué vamos encerrados?, le dijo ella.

Entonces él accionó un botón cuando el techo comenzó a correrse y el viento azotó mi cara.

-

¡Mi cabello!, dije sosteniéndolo con ambas manos.
Jajajaja, no seas aburrida, vamos diviértete, dijo ella levantándose y lanzando un grito
con fuerza.
Jajajaja, tú sí que estás loca, ahora lo confirmo.
¡Rayos!, vamos, ¡grita!
No.
Vamos.
No, no voy a gritar.
Anda, vamos, grita, es liberador, vamos.
Está bien, maldita loca. Entonces me paré como ella y comenzamos a gritar mientras los
autos que pasaban por un lado nos miraban con cara de asombro.
Jajajajaja.
¿Estás satisfecha? Mira cómo nos están viendo esos conductores.
¡Qué importa!, ¿te sientes mejor?
Mmm…
Admítelo, admite que te sientes mejor.
Está bien, me siento mejor.
Jajajaja, te lo dije.

La verdad, debía admitir que relajarse un poco te hacía sentir bien, toda mi vida había estado
bajo las estructuras de mi madre, pero ahora que me encontraba lejos de ella, las cosas parecían ir
un poco mejor. Luego de la conversación con mi padre me daba cuenta que él confiaba en mí,
deseaba que yo fuese feliz y eso me generaba una tierna sensación de calidez.
-

Aquí viene el túnel de conexión.
Jajajaja, ya casi estamos del otro lado.

Estábamos pasando del otro lado al mundo de los tangin, luego del túnel ya estaríamos allí,
mi corazón sonaba como un caballo desbocado. Esta vez iríamos a ese lugar que, según los chicos
me contaban, estaba atestado de vampiros, sólo había que abrir bien los ojos para saber quiénes
no eran humanos.
Nuestro mundo se conectaba con el de los humanos tangin a través de diferentes portales, por
esta razón una vez que pasabas al otro lado y por medidas de confidencialidad, no debías dar tu
verdadero nombre, todo tenía que hacerse con la mayor discreción, sobre todo porque en ninguno
de los dos lados sabían que estábamos cruzando. Para eso eran los apodos y de ahora en adelante
debíamos llamaron por ellos.

-

Ok, ya estamos llegando, es ese edificio.
Parece un cubo de cristal.

-

Sí, creo que esa es la idea, un cubo de cristal negro.
Mmm, ahora tiene más sentido todo.
Bien, aquí está el valet.
Recuerda, ahora no debemos llamarnos por nombre y apellido, sólo apodos ¿ok?
Entendido, dije mirando a Alexa y tratando de parecer segura, pero en realidad estaba
muy asustada.
Tranquila Fire, no te preocupes, me dijo Landon tomándome por la cintura, y luego
susurrándome al oído: te ves bellísima, me tienes loco.
¡Hey! Búsquense un hotel.
Cross, tiempo sin verte por aquí. Le dijo a Landon un chico alto y delgado que estaba en
la entrada.
Aquí estamos de regreso.
Ya veo y trajiste buena compañía, dijo mirándome.

-

Eh… cuidado, ella es Fire.
Fire, ¿eh?, genial, ya veo porqué, dijo mientras me miraba el cabello rizado y alborotado.
Sí, Fire, le dije mirándolo directamente a los ojos.
¡Linda!
También puedo patearte el trasero.
Uhhh jajajaja, me gusta esta chica.
Jajajaja, rieron todos a coro.
Bien amiga, entren.
Gracias.

-

El ambiente generaba una sensación eléctrica en todo el cuerpo, dentro las luces titilaban en
todos los colores, a cada paso que daba sentía el corazón aumentando de ritmo. Además, podía
captar algo extraño en el ambiente, una sensación que nunca antes había experimentado haciendo
que mi piel se erizara.
-

Calma, todo está bien, no te preocupes ni te despegues de mi lado.
¿Dónde están?
A veces no vienen, tal vez hoy no sea su día.
En algunas ocasiones toman un apartado arriba, es un salón VIP, creo que desde allí
buscan sus víctimas.
Vaya, esto es una aventura.
Así es.

-

Bien, sentémonos por allá.

Nos dirigimos hacia la mesa que indicó Landon, la cual tenía un lugar privilegiado para
observar a todos los que se encontraban en el lugar, ya que estaba en el segundo piso.
-

Siento algo extraño.
Como ¿qué?
Como si me observaran.
Seguro que sí, te ves muy linda.
No, Ale… ALX, no es… eso, es una sensación diferente.
¿Cuál?
No sé cómo decírtelo, siento una mirada sobre mí.
¿Desde cuándo sientes eso?
Desde que veníamos en el auto.
Vaya, debe ser tu sentido de cazadora que se está activando.

Miré alrededor y las personas se movían frenéticamente al ritmo de las luces. De repente, me
quedé observando a unos chicos que bailaban y entre sus cuerpos, al fondo, podía ver unos ojos
brillantes, los cuales poseían una expresión sobrehumana, concentrada y fiera. Me sentí
hipnotizada, tenían un gesto felino, miré a Landon para percatarme si él también estaba viendo lo
mismo que yo, pero parecía no darse cuenta, en cambio, miraba a unos chicos que se movían de
forma lujuriosa.
Cuando volteé nuevamente hacia el lugar, los ojos ya no estaban, miré hacia todos lados
tratando de encontrarlos, la sensación que me habían trasmitido era indescriptible, pero no había
nada por ningún lado. Bajé la mirada hacia el vaso de licor que me había traído ALX, y comencé
a juguetear con la orilla del mismo.
-

Ven, vamos a bailar, me dijo Alexa.
Ok, está bien.

Comenzamos a movernos, aunque en realidad no era muy buena con ese extraño ritmo musical.
Mientras trataba de contonearme con él, miraba a mi alrededor buscando a ese ser misterioso.
-

Rayos Fire, mira, es él, no puedo creerlo, es él.
¿Quién?
Oh… cielos, cielos.
¿Qué pasa?
Mira, es el príncipe, el príncipe Yúsupov.
Es… hermoso.

-

Es un vampiro, uno de los de más alta jerarquía, si anda él, debe ser porque la reina
también está aquí, no puedo creerlo.

El hombre pasó a nuestro lado sin siquiera mirarnos, era alto e increíblemente guapo, como
jamás había visto a nadie, su atractivo era inhumano y casi te dolía en el alma. Llevaba una coleta
en su cabello de ébano, entonces, desvié la mirada para no seguir observándolo, ya que era
demasiado atrayente.
Aunque sabía que ejercían una especie de magnetismo animal, no entendía bien a Landon y
Alexa, porque parecían más fascinados con nuestros objetivos que concentrados en observar sus
debilidades como se esperaría de unos cazadores. Mientras trataba de permanecer objetiva y
fingir que era una cazadora respetable, sentía el poder animal de estos seres en el ambiente.
-

Voy al baño ALX.
Espera, no es bueno que nos separemos, recuerda.
Es que tengo ganas, no me puedo aguantar.
Ok, pero regresa rápido, este sitio está lleno de vampiros y del más alto nivel, o al menos
eso parece.

Caminé rápidamente hacia el baño, pero era una excusa, mientras iba hacia allá,
inspeccionaba buscando a la persona que me estaba mirando desde la mesa, tal vez era él quien
me generaba esa sensación extraña, quizá yo tenía un sexto sentido para percibirlo. Entré e hice lo
mío, tal vez sólo habían sido ideas, total siempre tenía la tendencia a soñar tonterías.
De pronto, alguien se atravesó en mi camino, miré hacia arriba y me encontré con un
impresionante rostro sonriente. Un hombre rubio, de cabello largo, recogido en una cola y de
miraba felina.
-

Hola, ¿me buscabas?
¿Perdón?
Me fascina tu cabello, su voz era como el murmullo del agua que te roza delicadamente.
Entonces, me estremecí, resultaba realmente encantador, me quedé con la boca abierta.

Era alto e indescriptiblemente hermoso, vestía enteramente de negro y tenía un aire muy
desenvuelto. Me miraba directamente con unos increíbles ojos azules, penetrantes y llenos de
fuerza. El tono de esa mirada era inconcebible, como si te atravesara con una espalda filosa.
-

Eh… ¿te conozco? Le dije nerviosamente.
No, pero podríamos conocernos.
Sí, yo…

-

Te estaba mirando desde mi mesa, y la verdad tu cabello es como fuego, me gusta, es muy
poco común.

-

Gracias, así que eras tú.
Sí, disculpa, no pude evitarlo.
Ok, no sabía ni qué decir, estaba francamente nerviosa, la presencia de ese hombre era
imponente y producía en mí una descarga de energía.
¿Quieres charlar?
Ok, fue lo único que pude decir, no pensé en nada, sencillamente no podía.
Ven, vamos a mi mesa.
Eh… perdón, vengo con unos amigos, respondí tratando de reaccionar.
También los puedes invitar.
No sé, dije un poco confundida, es que...
Bien, mientras lo piensas, ¿qué tal si bailamos?
No creo que sea buena idea, pero sus ojos me penetraban con fuerza.
Yo…

-

-

Perdón, creo que comencé mal, ¡qué modales tan deplorables!, me dijo con su voz
profunda y masculina.
No, tranquilo, está bien.
Mi nombre es Sean.
¿Sean?, lindo nombre.
¿Cómo te llamas?
Me dicen Fire, le dije recordando lo que me había indicado Alexa.
Muy apropiado, respondió mirando mi cabello y sonriendo de medio lado. Eres
definitivamente fuego, no hay duda, y al decir esas palabras un escalofrío recorrió mi
cuerpo, fue una sensación casi sexual.
Sean… repetí como una tonta sin poder apartar mis ojos de su hermosa cara.
¡Fire!, escuché y sentí a alguien que me halaba por el brazo.
Eh…
¿Qué haces?, ¿por qué te tardas tanto? Eh… hola, dijo nerviosamente al ver a Sean.
Hola.
Vámonos, ya es hora de irnos.
¿Ya te tienes que ir? Me preguntó Sean con su voz meliflua.
Así es, respondió Alexa.
Adiós.
Hasta luego, me dijo él sonriendo.
Hasta luego, le dije.

Alexa me llevó hasta la mesa casi halándome por el brazo, mientas yo me sentía como si
flotara en el aire.
-

¿Qué rayos te pasa?
¿De qué?
¿Qué fue lo primero que te dijimos?
Eh… yo.
¿Qué pasó?

La encontré hablando con un maldito vampiro.
-

¡Estás loca!, me dijo Landon encarándoseme.
¿Un vampiro?
¡Rayos!, ya veo que tus instintos cazadores son completamente nulos.
Vámonos de aquí, esto se encuentra atestado de vampiros hoy, es mejor irse, Fire no está
preparada todavía.
Estoy de acuerdo, dijo Alexa.
Ven, vámonos antes de que ocurra una desgracia.

Mientras salíamos del lugar volteé al sitio donde lo había dejado y él aún me estaba mirando,
me sonrió y no sabía qué hacer, pero el corazón me latía a mil por hora; si eso era un vampiro, me
parecía el ser más hermoso que había visto en toda mi vida. Resultaba sencillamente sublime,
perfecto. Nadie podía igualársele, su voz se quedó en mis pensamientos: Sean… Sean… se
repetía sin cesar en mi mente. Me creí enamorada de Landon, pero lo que este ser me inspiraba
era completamente distinto, y eso me hacía pensar que ahora sí estaba metida en un serio
problema.

“Crees conocer a tu presa, su color, sabor y aroma, hasta que la conoces realmente y te das
cuenta de que la presa eres tú”.
FIRE.

Continuará...

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Corona de Fuego. Una Historia de Romance Paranormal de Vampiros (Inmortales Libro 18)
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